El verbo convencer [1], con el significado de ‘llegar a aceptar o creer algo, tras haber reflexionado sobre ello’, es pronominal y se construye con un complemento que lleva siempre la preposición de, como se recoge en el Diccionario panhispánico de dudas [2].
De este modo, lo apropiado es convencerse de o estar convencido de, pero no convencerse en o estar convencido en.
Sin embargo, en la prensa se encuentran ejemplos como «… frente a un rival muy convencido en sus posibilidades» o «… aunque se muestran convencidos en que un exceso de alarma sobre la crisis acabará perjudicando a la economía».
Lo adecuado en estos ejemplos habría sido «… frente a un rival muy convencido de sus posibilidades» y «… aunque se muestran convencidos de que un exceso de alarma sobre la crisis acabará perjudicando a la economía».
Asimismo se recuerda que esta preposición de nunca debe suprimirse, porque se caería en el llamado queísmo [3], en frases como «Estoy convencido que al final ganamos», en lugar de la adecuada «Estoy convencido de que al final ganamos».