Al aludir a la ciudad polaca que en el 2016 compartirá con San Sebastián la capitalidad europea de la cultura, en numerosos medios se emplea su nombre polaco, Wroclaw: «La capital de la Baja Silesia, Wroclaw, será la otra capital europea de la cultura»; «Las ciudades elegidas son Wroclaw y San Sebastián». Además, a menudo se añade a la denominación polaca el nombre en alemán, Breslau.
Pero hay que tener en cuenta que esta ciudad tiene un nombre en español, Breslavia; y de la misma manera que no hablamos de London, Torino, Praha o München, sino de Londres, Turín, Praga o Múnich, lo apropiado, cuando nos expresamos en español, es llamar a la ciudad silesia Breslavia, en lugar de Wroclaw o Breslau.



