Noticias del español

| |

| Guillermo Rothschuh Villanueva
Revista Confidencial (Nicaragua)
Del 15 al 21 de junio de 2008

UN IDIOMA ASEDIADO

Toda iniciativa encaminada a mejorar el uso correcto del idioma debe ser bienvenida. En su afán por contribuir a que el español sea utilizado en forma decorosa, Inés Izquierdo Miller, una cubana que desembarcó en Nicaragua en 1993, decidió juntar en un libro necesario, buena parte de las columnas que los martes publica en La Prensa.


Con una vocación pedagógica incubada en las aulas de clases, Inés devela a los conjurados. Defensora oficiosa contra la marejada de las malas traducciones del inglés, deja claro que no se dice aperturar, mucho menos accesar, como repiten fascinados hasta el embeleso, los contaminadores del idioma. Es tanta su rabia que les llama asesinos. ¿Su defensa encontrará acogida? ¿Atenderán su llamado los periodistas y comunicadores?

¿Quiénes están al frente de los medios de comunicación se mostrarán sensibles a su reclamo angustioso?

La lectura de Hablemos del Idioma, (abril 2008) se convierte en un imperativo para los jóvenes que empiezan a navegar en las aguas procelosas de un idioma, asediado por las tergiversaciones contenidas en los subtítulos de series y películas. En esta avalancha también participan periodistas nacionales, sobre todo quienes conducen algunos programas televisivos y muchos cronistas deportivos, según constata Inés en su libro.

Con su ojo de lince caza al vuelo las arremetidas propinadas al idioma por los inescrupulosos de toda una vida. Su aplomo me recuerda unos versos que aparecen en Cita con un árbol, el libro de poemas en que mi padre rinde homenaje al peruano César Vallejo: Los que escriben amor con ache en las paredes, esos César no se salvan, se van al infierno.

Historia de las palabras

Dividido en cuatro acápites, Inés constata que para conocer el verdadero alcance de las palabras, uno no debe contentarse únicamente con su significado gramatical. Las palabras mudan de piel, evolucionan, viajan y cambian de significado a través del tiempo. Uno de los apartados más fascinantes, el capítulo primero, la Historia de las palabras. Inés cuenta los orígenes de las palabras calzones y calzoncillos, de la camisa y el pantalón, del año bisiesto, del bluyín, del bacanal y la guerra y la paz.

Expone que de la palabra guerra se deriva guerrilla y de esta guerrillero. Es una lástima que haya preferido ilustrarla con la resistencia antinazi en los Balcanes, y la posguerra civil española. Debió mostrarse fiel a la historia de su país de origen o la de su país adoptivo.

La guerrilla como forma de confrontación bélica, contra ejércitos de un enorme poderío militar, no sólo mostró su eficacia en Viet Nam, también fue desarrollada exitosamente en Cuba, su patria, por los barbudos encabezados por Fidel Castro. El Che Guevara en Pasajes de la guerra revolucionaria, se ocupa del tema de la guerrilla, detalla su génesis y refiere entusiasmado su metamorfosis a través de la historia. El Che demuestra que la palabra guerrillero, con un significado inicial despectivo, había mudado sus atributos después del triunfo de la revolución cubana. Al guerrillero Sandino le llamaron bandolero. Su gesta y conducta sirvió para evidenciar a los nicaragüenses que la palabra guerrillero estaba cargada de otros contenidos a los atribuidos por los cipayos y la marinería norteamericana.

La espada de Damocles

La aclaración pertinente que formula sobre la expresión «La espada de Damocles», ancla en la historia. Damocles, un cortesano envidioso de la suerte de Dionisio I (Siglo IV aC), para mostrarle la otra cara del poder, este le solicitó a que lo sustituyese durante un festín al que había sido invitado. Conocedor de las críticas adversas, el tirano de Siracusa pendió una espada sobre la cabeza de Damocles, sostenida de una crin de caballo.

La situación vivida por Damocles significa desde entonces peligro, inminencia de muerte.

El ejemplo más adecuado para conocer sus alcances en la Nicaragua de principios de siglo, es el machete que amenaza al Movimiento de Renovación Sandinista o al Partido Conservador, a quienes pretenden borrar de un tajo del mapa político, los magistrados del Consejo Supremo Electoral. ¿Se mostrarán sensibles ante la huelga de hambre de Dora María Téllez? ¿Su actitud consecuente con sus principios evitará que la espada de Damocles corte la yugular de su partido? ¿Mutilarán las esperanzas que ella abrió para la mayoría de nicaragüenses desencantados?

De la RAE a WiKipedia

Como toda buena maestra, Inés Izquierdo revela las múltiples fuentes en las que abreva para escribir su columna y ofrecer una respuesta acertada a sus miles de lectores. Su libro de cabecera, el Diccionario de la Real Academia Española, también consulta el Diccionario de dudas y afinidades de la lengua española. El Vademécum de la Fundación del Español Urgente es otro de sus predilectos. Con el propósito de satisfacer la sana curiosidad de sus lectores, se ha convertido en una asidua visitante de Wikipedia, la primera enciclopedia electrónica que consultaron mis hijos.

Pese a su meticulosidad y su manifiesto apetito por atrapar a los perturbadores del idioma, Inés, quien tuvo bajo su cuidado la edición de su libro, dejó escapar múltiples errores de levantado de texto, no pudo cazar a las viudas y más grave aún, una mujer que se divierte agarrando al vuelo a quienes cometen errores ortográficos, no se percató que en la página 177 ofrezco aparece escrito como «ofresco». Un error que no debe desalentarla. Si así fuera desde hace tiempo yo hubiese dejado de escribir. Son contadas las excepciones en que mis libros no cargan con el pecado original: contienen errores que empequeñecen mi espíritu. Pero no me arredro, continúo escribiendo. Temprano me di cuenta que ¡son gajes del oficio!

¡Hola!

¿Has buscado tu consulta?

Si no la encuentras, rellena nuestro formulario: