Noticias del español

| | |

|

Magí Camps

www.lavanguardia.com

Lunes, 14 de noviembre del 2011

Un ‘bòlit’ no es un bólido


Un castellanohablante puede pronunciar «no cal» sin dificultad dentro de su discurso en castellano


Una de las mejores catalanadas que se oyen en la calle es «no cal». La economía del lenguaje se ha impuesto y la fonética no pone palos a las ruedas. Una persona sólo castellanohablante puede pronunciar «no cal» sin ninguna dificultad y se ahorra un montón de sílabas: con dos le basta, en lugar de cinco (no hace falta, no es necesario). Pero no es esta la única aportación del catalán. El bòlit, por ejemplo, va como un cohete. 

 

En el castellano de Catalunya tanto se puede oír «voy de boli» como «voy de bólido», que no se refiere a ningún disfraz de bolígrafo ni de coche de fórmula 1, sino a la expresión catalana «anar de bòlit». ¿Pero qué es un bòlit? Es el juego de la tala o la toña, que el DRAE describe como el palo pequeño que se emplea en el «juego de muchachos que consiste en dar con un palo en otro pequeño y puntiagudo por ambos extremos colocado en el suelo; el golpe lo hace saltar, y en el aire se le da un segundo golpe que lo despide a mayor distancia». Hoy los críos ya no se acuerdan del bòlit y la expresión ha quedado fosilizada.

 

La fosilización se mezcla con la homonimia del bòlid, otra palabra curiosa porque hoy la utilizamos, sobre todo, con el sentido de automóvil de carreras. Originalmente, un bólido es una 'masa de materia cósmica de dimensiones apreciables a simple vista que, con la apariencia de un globo inflamado, atraviesa rápidamente la atmósfera y suele estallar y dividirse en pedazos'. Un día lejano, un periodista deportivo se debió de referir a uno de aquellos vehículos utilizando una metáfora, porque cuando corría parecía ese meteoro. El lenguaje periodístico deportivo es rico en figuras retóricas, y aquella hizo tanta fortuna que hoy bólido ya no es ninguna metáfora: es un sinónimo absoluto de coche de carreras.

 

Esta victoria del bólido y la desaparición del juego del bòlit hacen que muchos hablantes piensen en un coche de fórmula 1 cuando van de cabeza y no dan abasto. Cuando hablamos en catalán, no hay confusión posible, porque las dos palabras se pronuncian igual, pero es fácil que al escribir pongamos el coche en lugar del bastoncillo: «vaig de bòlid».

 

Y esta confusión es todavía más evidente cuando se utiliza en castellano. Si alguien dice «voy de bólido» deja bien claro en qué està pensando. El que dice «voy de boli» reconoce, cuando menos, que es una palabra que no ha identificado claramente en catalán. En cualquier caso, desaparecido el juego de la tala, si uno va de bólido es evidente que va de cráneo, que corre como un rayo y que, incluso, puede llegar a echar humo.

¡Hola!

¿Has buscado tu consulta?

Si no la encuentras, rellena nuestro formulario: