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| Juan L. Moreno Retamino
diariodesevilla.es, España
Miércoles, 6 de mayo del 2009

SOBRE EL USO SEXISTA DEL LENGUAJE

EL acuerdo de la Mesa del Parlamento de Andalucía de 17/12/2007 para evitar el uso sexista del lenguaje y su procedimiento de aplicación en los escritos y documentos oficiales de los órganos y servicios del Parlamento de Andalucía esmasculinista y no necesario. El masculinismo o el feminismo del lenguaje están en el subconsciente de quien habla.


Los/as políticamente correctos/as están empeñados/as en crear palabras de género masculino para luego imaginar el correspondiente femenino. ¿Quién ha dicho que presidente, o gerente, o teniente o conferenciante) es masculino?. Así, cuando esa función la desempeña una mujer, es presidenta. Si Fernández la Vega no fuese vicetodo no estaría tan asentado entre los ciudadanos la feminización de este vocablo. Pero no se oye hablar de gerentas, ni conferenciantas (Doña Bibi aparte). Si presidenta es femenino, presidento debe ser masculino.

No me convencen las razones para establecer el uso del masculino plural como genérico «para evitar lenguaje sexista». Dice el punto a) del apartado 1 del artículo 5 del acuerdo en Reglas para evitar el lenguaje sexista, que «en caso de recurrirse al desdoble… se utilizará el masculino sobre el femenino… a fin de evitar posibles ambigüedades». No me produce ambigüedad si se habla del vecino afectado o vecina afectada. Es claro que mi vecino afectado puede ser una mujer. Tanta dualidad lingüística produce hastío. ¿Por qué la preeminencia la tiene el masculino y no el femenino?. ¿No es esta regla sexista? En la explicación de este acuerdo el profesor universitario de Málaga Antonio J. Trujillo se refiere a la creación de un comité de lenguaje no sexista. A este comité no le reconozco autoridad alguna en la materia.

No entiendo que no se considere lenguaje sexista decir «el presidente o presidenta electo». Y sí lo sea sin embargo, «el presidente electo». Lo correcto es decir «el presidente electo o la presidenta electa». ¿Por qué sí se han de desdoblar los sustantivos y no los determinantes o los adjetivos? Siguiendo los consejos que publicó el Instituto Andaluz de la Mujer en su agenda de 2007: «Tan importante es lo que se nombra como lo que no se nombra, así como el modo en el que son (las mujeres) nombradas. La efectividad comunicativa prevalece sobre el principio de economía lingüística". ¿Por qué no se da preferencia al sustantivo femenino, y el desdoble no se extiende a los determinantes y a los adjetivos? ¿Es más políticamente correcto de la cuenta quizás? ¿Por qué en los sustantivos invariables sí se desdoblará el determinante y en los variables no? Hay que escribir el representante y la representante, por si acaso alguien cree, al hablar de los representantes, ninguneada a las mujeres representantes. Si hay presidentas debe haber representantas.

¿Por qué «los adjetivos que acompañen a los sustantivos desdoblados deberán aparecer en masculino…?» (artículo 5, ap.1-f). ¿No pueden aparecer en femenino? ¿Cuál es el fundamento de esta regla no sexista?

El profesor Trujillo, cuando repasa los pasos dados para llegar a este acuerdo, incurre en el uso sexista que el acuerdo trata de evitar. El art. 5, ap. 2 señala que «se podrán utilizar perífrasis (o sea circunlocuciones) con el objeto de evitar desdobles». V. gr.: «La persona titular de la Consejería», en vez de «el consejero o consejera» (lo correcto creo, es el consejero o la consejera, si no se admitiera el consejero a secas). El profesor, que desecha posturas maximalistas y carentes de detalle, escribe: «Por ello, la presidenta del Parlamento pronunció unas palabras…» ¿Por qué no escribió «la persona titular de la presidencia del Parlamento pronunció…?»

El art. 5 ap. 5 señala que los términos que los complementen (a los pronombres sin marca de genero) han de aparecer siguiendo las reglas generales de la concordancia, en masculino. ¿Pero no defiende el profesor Trujillo que hay que eliminar el sexismo en la lengua y normativamente «en las políticas más generales de la transversalidad de género de exigencia comunitaria»? No entiendo. Se pone como ejemplo de lenguaje correcto «quienes resulten elegidos…». Pero así está mal dicho si quienes resultan elegidas son todas mujeres. Esa regla es sexista.

En la regla 7 (Otros Recursos) se señala que podrá acompañarse al sustantivo masculino plural de alguna aposición explicativa. ¡Como si cuando hablamos de lo mal (o bien) pagados que están los trabajadores del Corte Inglés (pongamos por caso) no se supiera que también nos referimos a —y sobre todo— las mujeres que allí trabajan. La mayoría de las veces no hace falta ninguna aposición (afluencia, convergencia) explicativa.

Donde mejor acomodo tiene el sexismo en estas reglas es en el artículo 6-c. Dice que en el supuesto de que no sea posible el empleo de ninguno de los recursos anteriores, se utilizará el masculino genérico. ¿Y por qué no el femenino genérico? ¿Por qué ese privilegio «masculinista» si se sigue buscando la visibilización de la mujer en la sociedad?

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