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| Agencia Efe

Semana Santa: palabras a ritmo de procesión

Andas, baquetones, hachones, palios, parihuelas... son algunas de las muchas palabras que parecen escondidas durante una buena parte del año, pero que regresan cada primavera con motivo de la celebración de la Semana Santa.

Foto: © Archivo Efe/Manuel H. de León  Es decir, y según la definición del Diccionario académico, de la ‘semana última de la Cuaresma, desde el Domingo de Ramos hasta el de Resurrección’, un periodo que no tiene una fecha fija y que depende de la Luna: el primer viernes después de la primera luna llena posterior al equinoccio de primavera será el Viernes Santo.

Y al que, por cierto, el diccionario llama también ‘semana grande’ o ‘semana mayor’.

A medida que las cofradías (congregaciones o hermandades que forman algunos devotos, con autorización competente, para ejercitarse en obras de piedad) ultiman los preparativos, vuelven a resonar en el lenguaje común, y en el de los medios de comunicación, decenas de palabras propias de estas fiestas.

La Fundación del Español Urgente (Fundéu BBVA) ha publicado en su página web (www.fundeu.es) una Guía de redacción que recoge algunos de esos términos.

Una jerga especializada poblada por cofrades, nazarenos y penitentes —de los tres modos se denomina a los miembros de la cofradías—, camareras  (mujeres que se encargan de cuidar el altar y las imágenes y que suelen acompañar a la virgen, a menudo con mantilla y peineta) y cargadores que llevan sobre sus hombros los pasos de la procesión.

Suelen ser muchos los hombros que se necesitan para llevar los a veces enormes grupos escultóricos; de ahí que también se llame a quienes los portan hermanos de carga. O costaleros, por el costal o almohadilla generalmente de saco con el que protegen sus hombros y cervicales.

En algunos lugares participan en las procesiones azotados, flagelantes o disciplinantes (personas que se disciplinan o flagelan como penitencia). Antes se los denominaba disciplinantes de sangre para diferenciarlos de los disciplinantes de luz, que eran los que alumbraban con hachas y cirios a los primeros.

La guía publicada por Fundéu BBVA recoge también términos relacionados con la vestimenta, como capirote  (cucurucho de cartón o rejilla que se cubre con el capuchón), capuchón  (tela con la que se cubre la cabeza, que deja al descubierto solo los ojos) o cíngulo  (cordón con una borla a cada extremo que se ata a la cintura para ceñirse la túnica).

Pero también incluye parte de la enorme riqueza léxica que se concentra en torno a los pasos: las andas  (tablero sujeto con dos varas paralelas horizontales sobre el que se ponen las imágenes que se sacan en procesión), la parihuela  (la estructura de hierro o madera sobre la que se dispone el resto de los elementos que componen el paso), el faldón que la cubre, el llamador o martillo con el que el capataz da algunas órdenes a los costaleros…

La Guía de redacción de la Fundación del Español Urgente recoge algunas de las palabras más usuales, pero estos días en los pueblos y ciudades que celebran la Semana Santa se escucharán, se dirán y se escribirán cientos de términos más, muchos de ellos de uso casi exclusivamente local; palabras que parecen dormidas y que resucitan cada año a ritmo de procesión.

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