Noticias del español

| Blanco López (elconfidencial.com, España)

Seis errores gramaticales que cometes con frecuencia y que hablan muy mal de ti

«Yo no tengo faltas de ortografía»”. Todos hemos oído esta frasecilla tan osada alguna vez.

Sin embargo, el mismísimo Fernando Lázaro Carreter contaba que en una ocasión se refirió en público a unas testigas, y aunque quizá este desliz fue el que alentó a algunos innovadores a hablar de miembras, mejor será que nos moderemos, tanto en la euforia creadora como en la vanidad de pensarnos infalibles.

Aunque apliquemos correctamente las reglas ortográficas y no se nos cuele una h de más o no dudemos al escribir una palabra entre la g y la j, es innegable que escribimos mal y hablamos regular por desconocimiento de las reglas gramaticales. He aquí algunos de los ejemplos más comunes:

Queísmo: «Antes muerta que dequeísta»

¿Hay, lingüísticamente hablando, algo más feo que el dequeísmo? Hacemos un uso igualmente incorrecto del lenguaje cuando eliminamos la preposición de que acompaña a algunos verbos («No me di cuenta que me hablabas») que cuando insertamos esta preposición entre dos términos que no deben llevarla («Me han dicho de que no va a venir»).

Leer más en elconfidencial.com

¡Hola!

¿Has buscado tu consulta?

Si no la encuentras, rellena nuestro formulario: