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| Agenia EFE

Recomiendan ayudar, no forzar, los cambios en el lenguaje respecto a la mujer

Los participantes en el seminario «Mujer y lenguaje en el periodismo en español» han considerado «recomendable» contribuir a eliminar de la lengua determinados usos sexistas, pero sin forzar los cambios.

Este seminario, organizado por la Fundéu BBVA y la Fundación San Millán de la Cogolla, ha concluido después de tres jornadas en las que periodistas y lingüistas han debatido sobre el uso del lenguaje referido a la mujer en los medios de comunicación.

La última mesa redonda ha sido una exposición de las conclusiones de todos los participantes, que han coincidido al rechazar el planteamiento de «forzar» cambios en la lengua.

Pero, al justificar su forma de escribir, la mayor parte de los periodistas presentes han aludido al «principio de economía» en el lenguaje y a que lo importante de una noticia es que se pueda comprender fácilmente.

Frente a ellos, varias lingüistas han defendido fórmulas como el uso de palabras que oficialmente no tienen femenino, si se refiere a mujer (la juez), o el desdoblamiento de sustantivos (vascos y vascas), todo ello para «visibilizar» a la mujer en el español.

Según el periodista colombiano Daniel Samper, «los informadores tenemos dos lealtades, los lectores y la lengua, pero debemos aferrarnos —ha dicho— a los principios del lenguaje periodístico» y a sus principios de economía de lenguaje y concreción.

Por ello ha rechazado que se impongan fórmulas como nombrar siempre a las personas por su apellido (eludir, por ejemplo, Ségolène en el caso de Ségolène Royal), «no sé que pasaría con Ronaldo», ha dicho.

En esta misma línea, el periodista catalán Joan Busquets ha insistido en que «podemos ayudar, impulsar, contribuir a los cambios en el idioma, pero no forzarlos», y ha pronosticado que «el uso del genérico masculino perdurará, y no los desdoblamientos».

«Cualquier mujer habla de sus hijos en general y dice “los niños”, salvo que quiera separar a los varones y a las niñas», ha asegurado, insistiendo en que «la ingeniería expresiva no mejora la situación de la mujer, el sexismo reside en la sociedad y no son las palabras las que discriminan».

Otro periodista, Magí Camps, ha coincidido en que «es bueno contribuir a hacer visible a la mujer, todos tenemos que trabajar en eso», aunque en algunos casos «se tensa la cuerda demasiado, y siempre hay que decir las cosas por su nombre».

En esta misma corriente de opinión se han expresado el director de la Academia Chilena, Alfredo Matus, quien ha insistido en que «las lenguas no discriminan» y «las lenguas reflejan una historia, una interpretación de la realidad y por eso no podemos, de ninguna manera, forzar los cambios».

Frente a estas posturas, algunas de las lingüistas presentes en el seminario sí han reclamado cambios en el lenguaje «para hacer visible a la mujer».

Así, la profesora de la Universidad de Málaga Susana Guerrero ha admitido que no hay que forzar los cambios, pero «hay que constatarlos y no frenarlos», y, aunque es importante que se conozca la norma y conocer la lengua, también lo es el procedimiento para hacer visible a la mujer, «sin cargarnos el estilo de la lengua».

La doctora en Filología Románica Eulalia Lledó ha afirmado que hay una esperanza para hacer que la mujer sea visible mediante fórmulas como usar el genérico en femenino, en función del nombre anterior, o «desdoblar» los sinónimos.

«Se pueden hacer textos que sean poco farragosos y que no hagan invisibles a las mujeres, pero si tengo que elegir, prefiero lo farragoso», ha sostenido.

La profesora de Redacción Periodística de la Universidad de Valladolid, María Elena Gómez, ha considerado que hay que favorecer la presencia de la mujer en los medios, y «también dar voz al hombre en informaciones estereotipadas en la mujer».

También ha propuesto que en el caso de denominaciones profesionales como «la juez o la jueza» se podría preguntar a la propia mujer «cómo quiere aparecer».

La catedrática de Lengua Española de la Universidad Rovira i Virgili, Esther Forgas, ha asegurado «no entender» que haya quien crea que el lenguaje no puede mejorar la situación de la mujer y ha rechazado el uso del masculino genérico, «que no visibiliza a la mujer», y eso es así, ha dicho, «a pesar de la teoría gramatical».

Como colofón, el coordinador de la Fundéu BBVA, Joaquín Müller, ha abogado por el trabajo conjunto de periodistas y lingüistas «para llegar a propuestas razonables» y evitar cierto aislamiento, que puede llevar a conclusiones equivocadas.

Ha llamado la atención sobre «la cara más repugnante del periodismo respecto a la mujer», como los contenidos de las revistas juveniles, «que son lo verdaderamente brutal», mientras que en aspectos del lenguaje «debemos ser prácticos».

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