Noticias del español

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| Cristina Fanjul
Diario de León, León (España)
Martes, 30 de mayo del 2006

«QUIENES CONVIERTEN EL LENGUAJE EN BANDERA ESTÁN PRESCINDIENDO DE ÉL»

Entrevista a Gregorio Salvador


Catedrático de Lengua Española, es un erudito en el uso de la lengua española y tiene en su haber premios como el Mariano de Cavia, el González Ruano o el Mesonero Romanos.


En esta entrevista, el catedrático de Lengua Española habla acerca del futuro del español y del desarrollo de las lenguas vernáculas.


Usted dijo en una ocasión que la función del idioma es entenderse, no crear identidades. ¿Cuál es entonces hoy en día la función de las lenguas vernáculas?

—Convertir el lenguaje en bandera es prescindir de él. Fíjese que la función del abanderado en las guerras era esgrimir la enseña para que las lanzas no pudieran tocarle. El valor de la lengua, para empezar, no siempre es el mismo, es mensurable. De ahí que idiomas internacionales como el español o el inglés no se utilicen como bandera.

Sin embargo, son muchos los que tratan de luchar contra el español.

—Absurdo. Nunca ha habido en la historia tantos países que tengan como lengua el español. Hay muchos estados que tienen como idioma el inglés o el francés, pero su uso no es estándar, sino que viene como resultado de la colonización. Sin embargo, en los países de lengua hispana, el castellano es unitario. Intentar que una lengua vernácula compita con el español es una vuelta al romanticismo difícil de entender y, además, resulta lamentable. Cuando alguien me habla de la riqueza de España a causa de las lenguas vernáculas, le recuerdo que en Camerún tienen 239.

¿Puede convertirse la obligatoriedad de hablar una lengua vernácula en una barrera para el progreso económico?

—Sin duda. El nigeriano que aprende inglés tiene más poder que el que sólo habla una de las lenguas tribales africanas. Lo mismo ocurre en Cataluña. Allí, la mitad de la población tiene el castellano como lengua materna y la otra mitad también habla español, aunque prefieran el catalán. No puede ser que todos esos emigrantes que han contribuido al desarrollo de Cataluña se encuentren ahora con que se prohíbe que sus hijos aprendan en español. Eso es empobrecerlos. Además, los territorios no tienen lengua; tienen lengua las personas.

¿Cuál cree que es el futuro del español frente al inglés?

—Tiene mucho más porvenir que el inglés a pesar de que la gente crea lo contrario porque es una lengua muy unitaria. Todos los que hablamos español nos entendemos. Un argentino de la Patagonia puede mantener sin problemas una conversación con un leonés de la montaña. Sin embargo, el inglés es ininteligible en determinadas variedades. Impera el inglés estándar, que es un inglés neutro que no tiene una ortografía regulada, una normativa clara. Hay un divorcio entre ortografía y pronunciación que aquí no se produce, porque el español es una lengua cohesionada.

¿Cuál es entonces el peligro del spanglish?

—No creo que ese peligro exista. El spanglish no es más que el inglés que hablan los hispanos cuando llegan a los Estados Unidos. De resultar peligroso, lo sería para el inglés. Sin embargo, y por otro lado, a los hispanos que llegan a los Estados Unidos les interesa aprender inglés bien y cuanto antes, con lo que el inglés seguirá siendo inglés y el español, español. Piense si no en todos los periódicos, emisoras de radio y cadenas de televisión en castellano que hay en los Estados Unidos.

¿Qué relación hay en la actualidad entre la lengua y el habla?

—La utilización oral de la lengua siempre tiene variaciones, pero en español no son muchas. Tenga en cuenta que las lenguas son para entenderse, a excepción de las jergas, claro, que se usan precisamente para lo contrario, para que un colectivo pueda comunicarse sin que el resto le entienda.

Decía usted que Franco nunca mejoró su pronunciación. Llama la atención que los políticos en Inglaterra tengan que perfeccionar su acento para llegar al Parlamento y que aquí ocurra todo lo contrario.

—Lo que llama la atención de Franco es que, habiendo salido de El Ferrol con 15 años para no volver, nunca perdiera la pronunciación gallega. Por otro lado, y ciñéndome a su pregunta, tengo que volver a lo que antes le comentaba. La comunidad que habla inglés tiene problemas para entenderse, de ahí que se vean obligados a aprender el inglés estándar. Eso no ocurre en España, que tiene un idioma mucho más cohesionado que el inglés, el indi o el chino. Este hecho hace que pueda tener un futuro mucho más coherente que el resto de lenguas.

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