Noticias del español

| | |

| Josep María Espinàs
elperiodico.com, España
jueves, 21 de enero del 2010

¿QUÉ PASA CON EL LENGUAJE?

¿Estamos perdiendo de vista la realidad personal, que generalmente es modesta?


Es verdad que siempre ha habido hombres y mujeres que han tendido a glorificarse, pero esa satisfacción no iba más allá de su esfera social. Ha habido algunos casos de vanidad modélica, brillantísimamente comentados por aquellos que realizaban maliciosas tertulias de club y usaban sombrero de copa.

También ha habido épocas en que el periodismo crítico-humorístico encontró la inspiración en el vestuario, los vehículos y las frases que soltaban algunos ciudadanos elegantes y afortunados. Me parece que ahora la excentricidad no es tan aristocrática; además, existe una fugacidad en las formas. Todo va superponiéndose.

Ahora, la sofisticación la encontramos en el lenguaje. En el ámbito del lenguaje, la afectación conserva su prestigio. La pretensión se ha instalado cómodamente en el lenguaje oficial. Si existen dos formas de decir algo, se suele elegir la más vaga y complicada.

Por ejemplo: ¿qué efecto le produciría a usted tener a su cargo los «servicios de creatividad de actos populares»? Una carta me comunica que el Instituto Municipal de Deportes ha convocado un concurso para conceder esa plaza de trabajo.

Ya me topé con la palabra creatividad en aquellos tiempos en que conocí el mundo de la publicidad. Más de una persona se me presentó como «creativo» de la empresa, y en las tarjetas de visita, bajo su nombre, ponía eso, «creativo». Me parecía una considerable pretensión. Yo he conocido a arquitectos, escritores, directores de empresas y muchos otros profesionales que trabajaban creativamente. Y no lo ponían en ninguna tarjeta.

Ahora se busca a alguien que se encargue de los «servicios de creatividad» para acciones populares deportivas. ¿Alguien sabe qué es eso? Esa aptitud creativa específica, ¿se estudia en algún sitio? Las propuestas de creatividad, explica el ciudadano que da la información, tenían que presentarse durante los días navideños, y el ciudadano sospecha.

Lo que a mí me intriga es lo que dirán las tarjetas del privilegiado elegido. ¿«Técnico de creatividad en actos populares deportivos»? Esta es la glorificación moderna del lenguaje: asesores, supervisores, jefes de control primario, jefes de subcontroles, consejeros de subdelegados…

Todo esto es muy moderno, pero a mí me parece que es tan sofisticado como aquellos complicados sombreros de las bisabuelas.

¡Hola!

¿Has buscado tu consulta?

Si no la encuentras, rellena nuestro formulario: