Noticias del español

| | | | | |

| Mercedes Monti
La Nación, Argentina
Martes, 1 de agosto del 2006

«¿QUÉ ESTÁ BIEN, DECIR EL SARTÉN O LA SARTÉN?»

Un servicio resuelve dudas idomáticas


¿Se dice «pienso de que» o «pienso que»? ¿Es «el sartén» o «la sartén»? ¿Se escribe «yendo» o «llendo»? El dequeísmo, el uso del artículo delante de sustantivos femeninos y la forma de escritura del gerundio del verbo ir son las consultas más frecuentes de la gente que se comunica diariamente con el servicio de dudas idiomáticas de la Academia Argentina de Letras.


Hay en promedio 40 llamadas telefónicas por día, algunas de ellas insólitas, que son respondidas, en su gran mayoría, por el Departamento de Investigaciones Lingüísticas y Filológicas de la academia.

Entre los «dubitativos» que llaman hay estudiantes que quieren conocer el significado de una palabra, psiquiatras que buscan saber la etimología de un vocablo, publicitarios que precisan escribir letras mayúsculas y no saben si van con o sin tilde y funcionarios públicos que dudan al redactar dictámenes o leyes. Un vecino llamó, incluso, para proponer incorporar en el diccionario una palabra de su propia cosecha.

La gente recurre a este servicio telefónico por dudas gramaticales, entre las cuales, la más frecuente es el dequeísmo, y para averiguar «el significado de argentinismos o voces coloquiales usadas en el país que no están en el Diccionario de la Real Academia Española (DRAE)», explica Alicia Ferrario, una de las responsables de dar las respuestas. «Se comunica gente mayor que escucha en la radio una palabra y no sabe qué quiere decir», dice su compañera, Silvia Trentalance.

Entre las consultas frecuentes, muchos quieren conocer cómo se ordenan alfabéticamente las palabras que comienzan con ch o con ll . Aunque el servicio funciona desde la década del 60, sólo en los 80 se estructuró en forma regular, de lunes a viernes, de 13.30 a 18.30. En ese tiempo se logró una fuerte difusión y las consultas llegaban a 100 por día.

Un factor importante que produjo este crecimiento fue la presencia de este servicio de la Academia de Letras en la Feria del Libro. Así, las dos investigadoras se encontraron cara a cara con quienes las llamaban habitualmente. «Atendíamos las consultas en vivo y en directo», cuenta Trentalance a LA NACION. Y agrega que durante los seis años en los que se extendió la presencia del servicio en la muestra el Departamento presentó dos publicaciones: Dudas idiomáticas frecuentes y la primera versión del Registro del habla de los argentinos.

Con la generalización de Internet, el teléfono ya no suena tan seguido. «Muchas veces, antes de recurrir a nuestro servicio, los interesados consultan la página de la Real Academia Española (RAE), que ahora también incluye el DPD», señala Ferrario, y aclara orgullosa que la Academia de Letras, que preside Pedro Luis Barcia, colaboró con este último.

Aunque no es su función, las investigadoras orientan a los que acceden a la consulta sobre cómo buscar en una biblioteca el tema que los tiene perdidos en un laberinto de páginas. «Guían a la gente para que pueda buscar por sí mismos», dice la subdirectora del Departamento, Susana Anaine. A su lado, Ferrario añade: «Los ayudamos a que se ejerciten en la propia búsqueda y en el uso de los diccionarios».

Aunque da la impresión de que anduvieron por todos los recovecos del idioma, ellas juran que también tienen dudas. Sus libros de cabecera son el DRAE y el DPD. También el Diccionario de Uso del Español, de María Moliner, las obras de Manuel Seco, y El comentario gramatical, de Ofelia Kovacci, entre muchos otros.

Hace poco una persona llamó para preguntar por el significado de la palabra hybris y tuvieron que recurrir al diccionario griego; allí descubrieron algunas de sus aceptaciones: 'ímpetu', 'arrebato', 'exceso'.

Quiénes llaman

Las llamadas llegan desde todas las profesiones, pero los más frecuentes son los de las agencias de publicidad. «Después vemos nuestras respuestas en algún cartel», comenta con gracia Ferrario. También utilizan el servicio estudiantes, investigadores y escritores. «Hay gente que nos recita y nos lee sus poemas», dice Trentalance.

«Algunas personas necesitan dialogar y nos llaman. Es gente grande que aprovecha la excusa de una duda», dice Ferrario. Y aunque aclara que esto era más frecuente hace algunos años, su compañera señala que hay dos o tres que lo siguen haciendo.

Otro capítulo son las consultas insólitas. «Cada tanto aparece algún señor que inventa un término y quiere que se lo incorpore al diccionario», cuentan las investigadoras. Recuerdan puntualmente el de una persona que había inventado el término nievita (como diminutivo de nieve) y quería que se lo incorporara al diccionario. «Insistió mucho», dice Anaine. Y explica: «Para entrar al diccionario, un término tiene que ser usado por la comunidad, tener consenso, antes de ser aceptado por la Real Academia Española. No puede ser algo inventado por la voluntad del hablante».

Los hechos políticos también provocan muchas dudas. En los últimos tiempos, muchos deseaban saber si era correcto el término presidentay la designación de la ministra Felisa Miceli suscitó gran cantidad de llamadas para preguntar si se debía escribir ministro o ministra.

Y es que cada época tiene su duda. Hace un par de años, la más común era el plural de fax. Inicialmente, el plural era invariable; más tarde cambió por faxes y se incorporó el verbo faxear.

Mucha gente consulta porque no entiende lo que dice el diccionario. «Van de la palabra a la definición y no leen las marcas del diccionario que indican el tipo de registro, el lugar donde se utiliza la palabra […]», explica Anaine, y añade: «Leer el diccionario no es tan sencillo».

Dudas más comunes

Dequeísmo

La gente consulta con frecuencia, por ejemplo, si se dice «pienso de que» en lugar de su forma correcta: «pienso que».

Uso del artículo

Muchas consultas se refieren al uso del artículo masculino delante de sustantivos femeninos, como «el agua».

Verbo ir

El gerundio del verbo ir es otro motivo de permanente consulta. Se escribe yendo y no *llendo.

Tilde en las mayúsculas

El empleo de la mayúscula no exime de poner la tilde cuando así lo exijan las reglas gramaticales. Esta es otra de las consultas más requeridas.

La ch y la ll

¿Cómo se ordenan alfabéticamente las palabras que comienzan con ch o ll? El abecedario tiene 29 letras, aunque para el ordenamiento alfabético la ch se ordena dentro de la c y la ll, dentro de la l.

Voces de uso local

Muchas de las consultas que llegan a la Academia Argentina de Letras se vinculan con el significado de argentinismos o voces coloquiales usadas en nuestro país, pero que no aparecen en el Diccionario de la Real Academia Española.

De dónde llaman

Las llamadas más frecuentes provienen de las agencias de publicidad, entre otros orígenes. También utilizan el Servicio de Dudas Idiomáticas (4802-3814) muchos estudiantes, investigadores y escritores.

En la Real Academia Española

Durante junio último, la página web de la Real Academia Española ( www.rae.es ) recibió más de cinco millones de consultas del Diccionario de la Lengua Española. A eso se suman otras 140.813 consultas del Diccionario panhispánico de dudas, que da respuestas a cuestiones de diverso tipo y cuenta con un glosario de términos lingüísticos. La RAE registra, además, 42.221 preguntas referidas al Nuevo Tesoro Lexicográfico. Por otro lado, las consultas lingüísticas por correo electrónico que llegan al sitio web de la RAE sumaron 104.

¡Hola!

¿Has buscado tu consulta?

Si no la encuentras, rellena nuestro formulario: