Noticias del español

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| Carlos Fresneda
El Mundo, España
Miércoles, 22 de octubre del 2008

PASO DE GIGANTE DEL ESPAÑOL EN EE. UU.

Sostiene el escritor Eduardo Lago, director del Instituto Cervantes de Nueva York, que el «centro de gravedad del español se desplaza al norte del Río Grande».


Algo más escéptico, Isaías Lerner, de la City University, advierte que vivimos «en una situación profundamente fluctuante» y recuerda que la Gran Depresión cortó de cuajo el flujo migratorio y lingüístico. Más optimista que ninguno, el profesor Humberto López Morales se remite a los números y a las 1.200 páginas de la Enciclopedia del español en EE. UU.

En un plazo sumarísimo (18 meses), y con la participación de 50 hispanistas y expertos, López Morales ha coordinado el compendio que pasa revista a cinco siglos de historia del español al norte de esa línea divisoria que ahora tiene pinta de muro metálico. Desde la llegada de Juan Ponce de León a La Florida en 1512 al noticiero de Jorge Ramos en Univisión (el más visto en ciudades como Miami, Los Ángeles o Chicago), la enciclopedia recoge las aportaciones de sucesivas oleadas de mexicanos, puertorriqueños, dominicanos, cubanos y demás comunidades al melting pot (el puchero hirviendo) de la cultura latina en EE. UU.

«Cada dos minutos y medio entra un hispano al caudal hispánico de EE. UU.», certificó López Morales, secretario general de la Asociación de Academias de la Lengua Española. En su opinión, el uso de nuestra lengua «ha aumentado con una frecuencia impensada» y se ha propagado por todos los campos: la comunicación, la cultura, la política, la economía… «En este país se han vendido más ejemplares de Harry Potter que en toda América Latina», afirmó el profesor.

La directora del Instituto Cervantes, Carmen Caffarel Serra, confirmó esa primera impresión con su experiencia de campo: «Llevaba siete años sin venir a Nueva York y he comprobado cómo el español ha ganado terreno… Este es el país en el que conviven los dos idiomas más potentes del mundo».

Las preguntas no tan entusiastas de los asistentes hicieron que Caffarel Serra se preguntara en voz alta si existe realmente «un temor» al español. La marcha atrás de los programas bilingües en las escuelas, las legislaciones de English only (Sólo en inglés) y los brotes de hispanofobia de los últimos años ilustran una ofensiva que no recogen las frías estadísticas.

Eduardo Lago defendió, sin embargo, su «optimismo matizado» y aventuró incluso que estamos a las puertas de una «segunda latinización» con epicentro en Nueva York, «que bien podría ser considerada como la capital de América Latina». Y eso que acaban de cerrar las dos librerías en español de la ciudad, Lectorum y Macondo.

Su experiencia como profesor le permite a Lago constatar en los últimos 20 años cómo el español se ha convertido en «motivo de afirmación y resistencia cultural». «Nuevas oleadas de personas de América Latina están reforzando nuestra lengua, que acabará por sonar como una variedad autóctona», vaticina el novelista, que se remite al «español neutro» que ya habla la CNN.

Lago matizó que de los casi 45 millones de latinos que hacen de Estados Unidos la segunda nación hispana (por detrás de México y por delante de España, Argentina o Colombia), casi 33 millones hablan con propieda del español. De hecho, muchos hispanos que habían perdido el idioma se han reenganchado al español. Son los heritage students que responden a «una razón puramente económica», según López Morales. «Ser bilingüe en Miami es tener un mayor acceso al mercado de trabajo y ganar hasta 7.000 dólares más al año».

Poniendo algunas de esas grandes expectativas en remojo, el profesor Isaías Lerner recordó cómo el español se sigue perdiendo en la cuarta generación y que en el suroeste de EE. UU. (Nuevo México, Arizona, California y Texas) ha decaído históricamente por las crisis económicas, la presión cultural o la «periódica recuperación de la identidad».

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