Noticias del español

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| Roberto Guzmán
Clave Digital, Santo Domingo
Sábado, 27 de junio del 2009

PARTICIPAR DE – PARTICIPAR EN

«... los venezolanos... no participan DE las antinacionales actuaciones del gobierno...»


La segunda parte de las dos del título, es decir, participar en, indica «ser de los que hacen, disfrutan o padecen cierta cosa que se expresa» «Todos participaron EN el regocijo».

Participar DE es 'recibir una parte de algo que se reparte': «La familia participó DE la herencia». En algunos casos con la preposición EN se puede expresar también la última idea.

Tan pronto se somete el texto trascrito al examen de lo explicado más arriba, por fuerza hay que llegar a la conclusión de que algo anda cojo, porque lo que quiso expresar el autor es que «no toma parte».

El problema surge con mayor envergadura porque en español se escribe de las dos maneras, TOMAR PARTE DE y TOMAR PARTE EN, con los matices que corresponden a PARTICIPAR EN y PARTICIPAR DE.

Lo fundamental es esto: cuando significa «intervenir, junto con otros en algo», se utiliza la preposición EN. Cuando significa «tener parte en una sociedad o negocio», se construye con la preposición EN. Si lo que se expresa es «compartir algo con alguien» y «tener algo en común con otros», se apoya en la preposición DE.

En los casos en los que se trata de «corresponderle una parte de algo que se reparte», es posible que se usen ambas preposiciones. Hay que tener en cuenta la salvedad que concierne al español de América, donde es posible que para la primera hipótesis, «intervenir, junto con otros en algo», se use la preposición DE.

Luego de las explicaciones y las posibles complicaciones, el sentido a la frase se lo otorgará el contexto.

RECOMPONIÉNDOSE

Según el DRAE eso significa «reparar, componer de nuevo». En BUEN español una persona puede tener el semblante DESCOMPUESTO, especialmente cuando recibe una mala noticia de manera sorpresiva. Esa palabra —descompuesto— se relaciona de manera directa con la COMPOSTURA o buen semblante que se presume que el sujeto debe mantener en sociedad.

Esa compostura para la Academia se relaciona con el comedimiento, la modestia y la circunspección. Ahora bien, después de ese viaje por el léxico de la lengua…

¿Piensan ustedes que los redactores usan de manera adecuada el RECOMPONER del texto? COMPONER como verbo acepta la idea de «ordenar, concertar, reparar lo desordenado, descompuesto o roto».

En épocas pasadas los hablantes del español usaban ese verbo para expresar «poner orden», así decían nuestras abuelas que iban a COMPONER la casa, para expresar que la iban a arreglar, limpiar, poner en orden.

Significa también este verbo: «corregir, moderar, templar, arreglar». Se les deja en medida de juzgar en propiedad acerca del empleo… saquen sus conclusiones (no se escribe sus PROPIAS CONCLUSIONES, pues resultaría fácil sacar o llegar a CONCLUSIONES AJENAS).

ENDURECIMIENTO:

«… dando alarmantes señales de ENDURECIMIENTO interno…»

La familia de los DUROS es realmente RESISTENTE. Brota con una frecuencia inusitada. A cada paso surge ante el lector.

Esta palabra y toda la gama de su descendencia están arrinconando a muchos vocablos útiles y más precisos con los que cuenta la lengua.

En el caso el texto rezaba así: «… dando alarmantes señales de ENDURECIMIENTO interno…» Se refería a las condiciones dentro de Cuba.

En lugar de lo que escribió el periodista, pudo escribir: REPRESIÓN, HOSTIGAMIENTO, COACCIÓN, VEJÁMENES, ACOSAMIENTO, PERSECUCIÓN, ATOSIGAMIENTO.

Es muy fácil dejar en paz los términos fáciles, los que saltan delante de nosotros con la mayor facilidad, para emplear en su lugar los que expresan con claridad y precisión las ideas que se desean transmitir o comunicar.

ENFERMEDADES DE TRANSMISIÓN SEXUAL

Cuando se lee esto que consta en el título, en una noticia suministrada por una agencia internacional de noticias, se percata uno de que el mundo ha evolucionado mucho, pues por razonamiento a contrario a esto, es forzoso deducir que existen las «enfermedades de transmisión mecánica o manual».

Adoptando una actitud más seria, se recuerda que antes se había escuchado que las enfermedades eran TRANSMITIDAS SEXUALMENTE.

En tiempos idos ya se decía ENFERMEDADES VENÉREAS para este tipo de enfermedades. Estas son infecciones que se contraen por medio de las relaciones sexuales. No hay que extrañarse de que los hablantes y más aún los redactores traten de enmascarar cierto tipo de situaciones como estas.

Este tipo de proceso ocurre con frecuencia y conduce a evitar la palabra que designa algo molesto, sucio, inoportuno, etc., sustituyéndola por otra expresión más agradable, es lo que se conoce con el nombre de eufemismo. Aquí puede pensarse que se hace para atenuar una evocación penosa, del mismo modo que se hace cuando se emplea «invidente» o «impedido» para las personas con deficiencias físicas.

DIVISIÓN

Después de la invasión del dinero americano en América Latina vino la penetración cultural y con eso llegó el predominio de los métodos de gestión de estilo norteamericano.

La palabra que figura como título de esta sección de los comentarios se la ve muy a menudo en las industrias y negocios para designar lo que antes se conocía como RAMA, DEPARTAMENTO, SERVICIO, o SECCIÓN.

Estas palabras mencionadas al final del párrafo anterior equivalen a una unidad administrativa. Hay más, en el DRAE, esta palabra, DIVISIÓN, tiene ocho acepciones principales y ninguna, pero ninguna de ellas, tiene nada que ver con la unidad administrativa. Tiene tres acepciones… militares. Una en ortografía, otra en aritmética y álgebra, etc.

En los diccionarios en inglés sí tratan y le asignan a esta voz un significado de: «unidad administrativa superior de una empresa industrial, que comprende varios departamentos o constituye una dependencia autónoma con un objeto determinado».

No olviden que eso trascrito más arriba es en inglés. Hay que desterrar ese voquible del idioma nuestro con ese valor que no posee en el campo administrativo.

DISOLVER

«…se DISOLVIÓ porque un testigo falleció…»

Este vocablo destacado en la cita significa, entre otras cosas: separar, desunir, deshacer, destruir.

No se encuentra la explicación que logre que se acepte que un caso judicial «… se DISOLVIÓ porque un testigo falleció…»

En un caso como el sugerido en la cita no procede que se utilice este verbo. Aquí cabe escribir que el acusado fue ABSUELTO, que se le declaró INOCENTE, quizás por falta de prueba.

El caso que se lleva ante un tribunal para su conocimiento no se disuelve, porque no es una cosa, es inmaterial, por lo tanto no debe utilizarse el verbo disolver.

La lengua cuenta con un sinnúmero de recursos que le permiten expresar la idea sin menoscabo del respeto a la lengua.

*PLAZO DE TIEMPO

Por regla general los plazos son de tiempo. Los plazos en materia comercial o jurídica revisten diferentes caracteres. Los hay que son perentorios, es decir, que no admiten prolongación o violación alguna, y que a su vencimiento debe ejecutarse la condición estipulada para ese momento o de lo contrario…

Se piensa que esta expresión que se leyó en un periódico, «plazo de tiempo» es un pleonasmo, por aquello de que todos los plazos se refieren a tiempo.

Un plazo es un período de tiempo señalado para hacer o no hacer algo. En la vida moderna todo tiene un plazo, ya sea fijo o aleatorio.

*PERO QUE

«… no se trata de declarar a P. mentalmente incapaz de enfrentar un juicio, PERO QUE físicamente deteriorado».

En algunas ocasiones se ha tropezado con el empleo de esta funesta combinación, en lugar del uso del legítimo SINO.

Véase el ejemplo: «… no se trata de declarar a P. mentalmente incapaz de enfrentar un juicio, PERO QUE físicamente deteriorado».

No se logra entender de donde sacan estos inventos. Antes de cerrar esta sección se hace necesario revisar lo que la literatura acerca de la lengua ofrece acerca de PERO y de la combinación PERO QUE.

Para hacer las evaluaciones ponderativas a este respecto no hay mejor recurso que abrevar en el Diccionario de dudas y dificultades de la lengua española de Manuel Seco.

Para «pero que» esta obra considera que la conjunción enfática PERO se une a la conjunción QUE para formar una locución adverbial que se antepone a adjetivos o adverbios en grado superlativo para darles aún mayor relieve. Al emplearse juntas pierden ambas conjunciones la condición que les es propia para que se les considere como locución adverbial.

El maestro Seco mantiene que en raros casos se usa la locución ante adverbios o expresiones adverbiales no superlativas. El caso que cita el maestro es uno en que a seguidas de la locución adverbial viene un verbo en gerundio.

Después de las explicaciones anteriores no hace falta calificar la utilización del «pero que» en el texto citado, pues la conclusión es obvia.

HACER CUMPLIR *EL PESO FRÍO DE LA LEY

No logro entender como es eso del «peso frío de la ley».

Se recuerda que hay asesinos que matan a «sangre fría», pero no se acaba de entender como es eso de que haya «peso frío».

La ley se hace cumplir, también en eso se conviene. Una persona es fría cuando es insensible o no muestra emoción, aquí también se está de acuerdo. Aún así no se sabe como puede extrapolarse el concepto y escribir eso que se copió como título aquí.

«SIN INMUTARSE, se hace cumplir la ley», eso es de uso. Así como no se ha escuchado antes lo del «peso frío», tampoco se ha leído lo del «peso caliente». Aquí son capaces de escribir que un día es caliente, y olvidan que es más castizo el día caluroso. Por fortuna los abrazos todavía son calurosos.

No anda muy desencaminado quien utilizó la combinación del «peso frío», pues la frialdad es «indiferencia, insensibilidad, desafecto». En la frialdad no hay capacidad para «impresionarse o emocionarse». Quizás de esta última parte surge el «peso frío», es decir, «sin impresionarse o emocionarse», le cae todo el peso de la ley. Por significar todo el rigor de la ley, sin contemplaciones.

El diccionario de la Academia, así como los diccionarios de uso asientan muchas expresiones que se apoyan en el vocablo peso, pero ninguno es frío. Los más conocidos son los de las categorías de los pugilistas.

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