Noticias del español

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| Ramón Solsona
lavanguardia.es, España
martes, 27 de julio del 2010

PALABRAS VIAJERAS: A SUS ÓRDENES, MI…

Coronel, teniente, alférez, sargento... El contacto entre idiomas ha convertido el lenguaje en un ejército internacional en el que se cruzan lenguas antiguas y modernas.


Coronel.

Forma idéntica en todas las lenguas peninsulares (koronel en euskera) que induce a una falsa atribución etimológica, pues no es cierto que este rango militar provenga de corona. En cambio colonel (inglés, francés, rumano) y kolonel (neerlandés) se acercan más al original, el italiano colonna. Primero fue un conjunto de soldados, una columna. El falso diminutivo –ello amplía el contingente a varias compañías, por lo que colonnello indicaba primero un cuerpo militar numeroso y luego el oficial que lo comanda, pasó al francés como colonel y luego se transformó en coronel, que, en el fondo equivale a columnista.

Teniente.

Es el mando intermedio entre el alférez y el capitán, pero hay otros tenientes en el escalafón, como el teniente coronel y el teniente general. Es una reducción de lugarteniente, palabra antigua en las lenguas románicas. El francés lieutenant (adoptado también por el inglés) se documenta en el s. XIII y un poco más tarde el catalán lloctinent. Proceden del latín locum tenens que significa 'el que ocupa un lugar'. ¿Cuál? El de substituto. Un lugarteniente ejerce la autoridad de su superior sólo temporalmente. La forma corta teniente se ha especializado en el ámbito militar y lugarteniente significa hoy, de manera más amplia, 'persona capacitada para sustituir a otra en un cargo o en un empleo'. Por cierto, en la milicia, al suplente de un servicio se le llama imaginaria, una palabra más bien extraña en el poco imaginativo mundo castrense. Joan Corominas lo explica muy bien: «abreviación de centinela imaginaria, que empezó siendo la que se ponía en los cuarteles de tropa para guardar por la noche un cuarto donde se estaban las imágenes religiosas». A fuerza de hacer esta vigilancia de puro trámite, la centinela imaginaria se convirtió un retén de recambio para casos de necesidad. Luego vino el rizo semántico que han conocido los millones de españoles que hicieron el servicio militar: imaginaria de imaginaria. Ahí es nada.

Alférez.

Del árabe al-faris (caballero, jinete), por la idea de que el jinete más valiente, el más recio y de mejores virtudes llevaba el estandarte al frente de su unidad. En inglés, alférez es second lieutenant, que, por lo explicado a propósito de lugarteniente, refuerza la idea de un oficial segundón. Mucho más segundón aún es el sargento, del francés sergent, palabra que significaba 'sirviente' y que acabó designando a un suboficial en diversas lenguas (sargento, sergent, sarjentu, sergente, sergeant…)

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