Noticias del español

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| Francia Fernández
La Nación (Chile)
Domingo, 9 de Abril del 2006

PALABRAS ESCOGIDAS

Mucho se ha dicho de las palabras. Que adornan, que engatusan, que matan. En la lengua castellana hay unos 350 mil vocablos para nombrar lo que pasa. Quién sabe cuán pocos usamos en lo cotidiano. Los españoles quieren elegir sólo una, la «más bonita». ¿Existe? ¿Y la más feíta? Acá preguntamos.


El 21 de abril se celebra el Día Mundial del Libro. Para festejarlo, en el Centro Literario Español decidieron hacer un homenaje a las palabras. Hace unos días convocaron al mundo hispanohablante del ciberespacio a inscribir en el sitio http://www.escueladeescritores.com la palabra «más bonita» de la lengua castellana. Como condiciones pusieron: que el término no sea un nombre propio y que figure en los diccionarios de la lengua.

Entre las numerosas palabras registradas hasta ahora figuran, por ejemplo, acordeón, corazonada, dulzura, estruendo, gallardía, llovizna, madriguera, nómada, preludio, rebanada, sirena, talismán y zapato. Y como hay para todos los gustos, también se leen: agravio, carabinero, chabacano, clítoris, fútbol, garrapata y mamada.

El Diccionario de la Real Academia Española contiene unas 88.400 palabras. En realidad, éstas deben multiplicarse por cuatro, que es la cantidad de acepciones que, normalmente, tiene un vocablo. «¿Cuál es la palabra más linda? Es algo que no se puede saber, porque estamos hablando de 353.600 palabras…», sostiene Ambrosio Rabanales, director de la Comisión de Gramática de la Academia Chilena de la Lengua. «Es tonto… Entonces, la palabra más linda sería madre, por decir algo…».

Alejado de los formalismos, el propio Presidente del Gobierno español, José Rodríguez Zapatero, se prestó al juego y optó por generosidad, mientras que el escritor Arturo Pérez-Reverte prefirió ultramar.

LCD hizo una adaptación más o menos libre y les preguntó a algunos personajes públicos locales, más un invitado (Joaquín Sabina) de paso en Chile, en estos días, «cuál es para ti la palabra más linda de la lengua castellana y cuál es la más fea. Y por qué». Nuestra Presidenta se abstuvo, Nicanor Parra prefirió tomar una siesta. Y esto fue lo que nos dijeron los demás.

Armando Uribe, escritor. «Con banalidad, la más hermosa palabra es amor en correlación con roma, que es amor al revés. Y la más fea sería, precisamente, correlación, porque empieza con co. Las palabras que comienzan con co y con son, en general, muy feas, fonéticamente. Por ejemplo, co arruina la palabra relación (y los hombres y las mujeres, también)».

Diozel Pérez, director de «La Cuarta». «Gracias. Me encanta esta palabra. Tal vez porque muchas veces, desde que soy periodista, me han dado las gracias, algunas veces con los ojos llenos de lágrimas y con la voz quebrada. Y yo también he dicho gracias a incontables personas, hombres y mujeres, que han tenido hermosos gestos conmigo. Ahora, la palabra más fea es puta. La encuentro horrible para tratar o referirse a una mujer. Es una palabra tan dura y descalificadora, que hace pensar que la ubicamos en un plano que no corresponde al género humano».

Teresa Calderón, escritora. «La palabra más bella es aleluya, que viene del hebreo. Suena a felicidad, a éxtasis, a un estado supremo de paz. Huele a rocío azul por las mañanas estivales, a la piel de los recién nacidos, y es una palabra que mira con los ojos de los muertos que han partido en paz, donde seguramente la palabra aleluya se canta y se baila. La más fea es cliente, porque tomamos conciencia de que ya hemos perdido la categoría de personas. Es una palabra que nos arrebata lo esencial del ser: nuestra humanidad».

Daniel Vilches, humorista. «La palabra más linda sería vida, porque si uno está con vida y salud, y anhela muchas cosas, con esas dos puede conquistarlas. Si no hay vida, uno no sirve para nada. La más fea y usada sería una frase: "ándate a la chucha". En realidad, dentro del criollismo chileno, peor que eso es conchesumadre».

Moyenei Valdés, cantante. «La palabra más linda es amor, porque el verdadero amor, aunque sea entregado exageradamente, nunca hace daño. Y la más fea es injusticia, porque existe. Y es algo que no debería existir, ni en palabra ni en acción».

Patricio Fernández, director de «The Clinic». «Uhmmm. No se me ocurre. Es que para mí no existen las palabras bonitas ni las palabras feas. Sólo existen las palabras bien y mal usadas. Así que no se me ocurre».

Héctor Velis-Meza, periodista. «A mí me interesa la connotación que tienen las palabras. La que más me disgusta es trabajar. Su origen es de latín tripaliare, que deriva del tripalium romano, un instrumento de tortura. O sea, conserva su sentido más antiguo de sufrimiento y dolor. Yo soy un poco ocioso, siempre he hecho lo que me gusta y no le he trabajado un peso a nadie. Y ahí está la palabra que me gusta: ocio. Históricamente se asocia a la creatividad, el ingenio, los placeres del espíritu, no a un vago, sino al tiempo libre, que es algo fecundo y enriquecedor».

Nivia Palma, directora de Bibliotecas, Archivos y Museos. «La palabra más bella es gracias. Siento que tengo muchas razones para agradecer a la vida y a muchas personas, y cada vez que pronuncio esta palabra se abren las puertas de conexión con el otro, y cuando la recibo me produce una profunda gratitud. La palabra que menos me gusta es odio, tiene una carga negativa tremenda».

Joaquín Sabina, cantautor. «A mí la palabra que más me gusta del castellano es nosotros. Y la que más me disgusta… no es castellana, es gringa: "George uve doble"».

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