Noticias del español

| Amando de Miguel (Libertad Digital.com, España)

Palabras engañosas, palabras vitandas

Álvaro de la Cueva observa que la terrible moda del «infinitivo a pelo» aparece ya en un texto legal. Se dice en él: «Por último, entre otras modificaciones (…), citar la introducción (…)». Estamos apañados. Yo lo llamaría infinitivo perezoso. Es una epidemia del politiqués. Aterra oír las intervenciones públicas que empiezan así.

Francisco Ferrer se pregunta de dónde viene la muletilla «en serio», con la que comienzan tantas frases coloquiales. Él apunta a la traducción del really inglés. No lo creo. En todo caso sería más bien la equivalencia de the truth is (= la verdad es) o as a matter of fact (= de hecho). Son modos adverbiales muy útiles para llamar la atención del interlocutor. Caben algunos más, como «oye tío» o «escucha». Pueden pasar en el habla coloquial, pero en los escritos suenan vulgares. Aunque los tuits y mensajes telefónicos, ¿son escritos o coloquiales?

José Daniel López propone otra versión del trabalenguas para desesperación del corrector informático. Lo complico todavía más con este sonso diálogo:

-¡Cómo comes!
-¿Que cómo como y qué como? Como como como.

-Cómo te pones, tío.
-Como quiero. ¿Cómo me voy a poner cuando como?

Prueben a quitar las tildes y verán que resulta ininteligible.

[…]

Leer más en libertaddigital.com

¡Hola!

¿Has buscado tu consulta?

Si no la encuentras, rellena nuestro formulario: