Noticias del español

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| Roberto Herrero
Diario Vasco, País Vasco
Martes, 7 de octubre del 2008

«OJALÁ EL PREMIO RESPALDE MI LABOR CON EL IDIOMA»

Fernando Aramburu gana el premio de la Real Academia Española. El escritor donostiarra lo recibe por su libro Los peces de la amargura.


El escritor donostiarra Fernando Aramburu se mostró ayer «muy contento y sorprendido» al conocer que ha ganado el Premio Real Academia Española por su libro Los peces de la amargura. El jurado le ha otorgado el galardón, dotado con 25.000 euros, «por emplear toda la fuerza del lenguaje narrativo y el poder de la ficción para recrear, con intensidad máxima, otras tantas expresiones del sufrimiento humano causado por el terrorismo».

Los peces de la amargura reúne doce relatos cortos que tratan el tema del terrorismo de ETA. Pone la mirada especialmente en sus víctimas, pero también en esa parte de la sociedad vasca que guarda silencio. Editado por Tusquets en el 2006, recibió el año pasado los premios Vargas Llosa y Dulce Chacón. Su reconocimiento ahora por parte de la Real Academia Española (RAE) coge a Aramburu por sorpresa. «No sabía que mi libro participaba en este premio, ni que había sido elegido por un jurado que desconozco. Me lo acaba de notificar mi editorial y ha sido como si me hubiera caído el techo en la cabeza porque no lo esperaba y no ignoro que es un premio importante».

Que sea un galardón otorgado por la entidad que se encarga de cuidar el uso del español tiene para Aramburu la virtud de provenir de una casa «poblada por conocedores del idioma y ojalá sea un respaldo a mi labor literaria y a mi trabajo con el idioma. Eso sería particularmente halagador para mí».

Dice no pertenecer a los escritores que no toman en consideración el trabajo de la RAE, cuyo diccionario reconoce que le acompaña desde el inicio de su actividad literaria. «Creo que cumplen una función muy concreta. En Alemania, donde vivo desde 1984, no existe Academia de la lengua. Las normas ortográficas y de cualquier otro tipo que afecten al idioma se deciden en el parlamento por lo que el pitote y el cacao están montados de antemano».

Este premio se suma a otros como el Ramón Gómez de la Serna en 1997 o el Premio Euskadi en el 2001, aunque Aramburu tiene como norma no presentarse a ningún concurso literario. «No compito con nadie ni envío jamás un libro con cinco copias y plica. Es una decisión que tomé con veintipocos años y a la que sigo fiel. Ahora bien, se me educó para ser agradecido. Por eso cuando se me concede un honor de este tipo, voy, recojo lo que se me da, lo agradezco y regreso a casa a escribir. No me tienta usar este tipo de acontecimientos para armar escandalitos y montar escenas, como quizás hacen otros». En esta ocasión ese viaje para recoger el galardón de la RAE lo hará el 24 de enero y lo aprovechará «para combatir el leísmo que bendice la Academia».

Autor, entre otras obras, de las novelas Fuegos con limón, Los ojos vacíos, Bami sin sombra o El trompetista del Utopía, Aramburu reconoce que Los peces de la amargura es su libro mejor recibido por los lectores. «Va por la quinta edición, han pasado dos años desde su publicación y sigue suscitando comentarios y recibiendo premios. No había escrito nada que tuviera tanta repercusión social como este libro».

Sabe que el tema que trata ha sido determinante para ello. «Las virtudes literarias que tiene no creo que hayan faltado en los anteriores, pero Los peces de la amargura tiene un plus que se lo da el tema y, quizás más, el punto de vista desde el cual abordé literariamente la cuestión de las víctimas de ETA o de las personas que muestran indiferencia o no quieren ver una realidad que tienen muy inmediata. Eso es lo que tiene cierto gancho en este libro que he escrito con el mismo esmero que los anteriores y espero que los premios que recibo por él sean también un reconocimiento a las víctimas de ETA».

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