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| Evangelina Himitian Himitian
La Nación (Grupo de Diarios América)
Jueves 26 de enero del 2006

«NOS LLEVARÁ TRES GENERACIONES REVERTIR LA POBREZA DEL HABLA»

A sala llena, en Pinamar, Pedro Luis Barcia criticó la degradación del lenguaje.


«La escuela está envilecida. Los chicos salen y fracasan porque salen embrutecidos. Cuando entregan exámenes con errores de ortografía, igual aprueban. Así, salen discapacitados a buscar empleo. Les dan un formulario y no lo entienden. Y lo completan con faltas de ortografía. Entonces, debemos preguntarnos: ¿qué posibilidades realmente les estamos ofreciendo a los chicos cuando egresan?»


El que habla es Pedro Luis Barcia, presidente de la Academia Argentina de Letras, que anteanoche participó del ciclo de charlas «Cara a cara con los intelectuales», que organizan LA NACION y Zurich en distintos centros turísticos.

La respuesta de la gente sobrepasó lo esperado. En el auditorio del Hotel del Bosque, con capacidad para 500 personas, muchos de los asistentes tuvieron que instalar silloncitos en los pasillos laterales. Nadie quiso perderse las agudas reflexiones de Barcia, que, ante las preguntas del periodista Nelson Castro, pintó un panorama sobre las consecuencias sociales y económicas del empobrecimiento del idioma, que, consideró, afecta tanto a los estudiantes como a las instituciones educativas y a los medios de comunicación.

Pobreza idiomática

«Más que la grosería que domina los discursos, lo que más me preocupa es la pobreza idiomática. Es antidemocrático que un muchacho no pueda articular dos palabras ni siquiera para insultar o para levantar una bandera de reclamo. Es antidemocrático y generador de violencia. Y revertir esta situación nos va a llevar al menos tres generaciones», apuntó.

Barcia prefirió definirlo como parte de la devaluación de la lengua, que fue perdiendo estatus en el sistema de enseñanza hasta quedar relegada a la jerarquía de una materia más. «En la provincia de Buenos Aires, se extravió la enseñanza de la lengua y de un discurso coherente. Los chicos cursan tres horas de lengua por semana. El ministerio quiere ir incrementándolo, a razón de una hora por año. Le respondí a Oporto [Mario, ex responsable de la cartera de Educación bonaerense] 18 páginas manifestando mi negativa. La lengua no está privilegiada, está relegada a términos de una disciplina», dice enfático Barcia.

Según relató, en Francia, el 10% de los estudiantes no puede expresarse correctamente en su lengua. En la Argentina, este porcentaje alcanza a seis de cada diez chicos.

«Para poder liberar a un alumno de su alocución limitada para que pueda expresarse, lo primero sería que hubiera cursos más reducidos, no como ahora, que son de 45 chicos. Además, la formación docente, que es la peor lacra que existe, debería mejorar mucho», apuntó.

A continuación, ilustró con algunos ejemplos la limitada capacidad de expresión que tienen muchas veces quienes están al frente del aula.

«Si la maestra va a decir: me voy a casa de tía, ¿qué podemos esperar que aprenda el chico?»

El lenguaje de los mensajes de texto y el chat fueron blanco de las preguntas del auditorio. «"Escribo como hablo", decía Juan de Valdés, pero escribía como hablaba porque hablaba bien. Cuando mi ahijada me manda un correo electrónico que dice: "Padrino? te quiero mucho!!!!!", yo le digo: "Si me querés, no me escribas así"», contó.

«Hay un problema generalizado con el uso de la puntuación», dijo Barcia. «Nadie es más interrogante por poner diez signos. "¿Ser o no seeeeerrrrrr????" Yo no me imagino a Hamlet haciendo esta pregunta así», acotó. La ocurrencia del presidente de la Academia de Letras despertó risas y aplausos entre el auditorio, en el que abundaban los jóvenes.

Barcia no vaciló en apuntarles a los mensajes de texto. «Esto no es el nacimiento de un nuevo lenguaje, porque no hay una clave universal. Más bien es un empobrecimiento idiomático y de la capacidad de pensamiento crítico. Hace uno años, las telefónicas sacaron un manual de 200 términos abreviados para mensajes de texto. Esto es proponer reducir la comunicación de un adolescente a 200 palabras, siendo que cuando sale del colegio maneja unos 600 términos? A la pobreza le estamos proponiendo miseria».

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