Noticias del español

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| Gabriela Mendoza
El Diario de Hoy, El Salvador
Sábado, 11 de octubre del 2008

METAMORFOSIS DEL LENGUAJE

Las nuevas tecnologías permiten innovar en otras formas de comunicación que nada tienen que ver con los cánones establecidos.


No sólo está pasando con el español, también el inglés, el francés, el árabe, entre otros idiomas que están cambiando en su manera de escribirse. ¿Por qué? Hay una revolución tecnológica y toda revolución trae cambios, sostienen los expertos.

En esta era de las comunicaciones, en la que estamos cargados de información y poco tiempo, tratar de contraer el lenguaje se ha vuelto una práctica común. Los chats, los mensajes de texto (SMS), los mails, todo conlleva a una especie de reforma en nuestros códigos lingüísticos.

Márgara de Simán, miembro de la Academia Salvadoreña de la Lengua, cree que esta nueva forma de escribir el español es simplemente otra opción para comunicarse, «no afecta ni la forma de hablar de las personas ni la forma de escribir de manera más formal», menciona.

El pasado mes de septiembre, investigadores, docentes, lingüistas y escritores se reunieron en el Monasterio de San Millán de la Cogolla, España, para un seminario sobre «El español de los jóvenes». En dicho evento, las filólogas Carmen Herrera, Yolanda Tejado y María Manjavacas llegaron a la conclusión de que en los chats y SMS «no hay una oposición tajante entre el discurso oral y el escrito, sino que se trata de escritos oralizados».

Pero aclararon que «el problema surge cuando los jóvenes emplean este lenguaje fuera de las nuevas tecnologías debido a la falta de registros que debieron adquirir en su formación».

Francisco Domínguez, lingüista salvadoreño, coincide con esta teoría, pero cree que todo dependerá de la formación que tengan los jóvenes en sus centros de estudio. «Si los profesores no les enseñan a distinguir cuándo ocupar el lenguaje correctamente, puede que los alumnos tiendan a cometer errores, pero no creo que pueda provocar perjuicios al lenguaje mismo».

Las estadísticas

La proliferación del uso de este tipo de escritura puede confirmarse también por la creciente demanda y el uso recurrente, y hasta necesario, que tienen los adolescentes con los dispositivos electrónicos.

Recientemente, la Universidad de Navarra (España), InterMedia Consulting, con la colaboración del Consejo Nacional para la Cultura y el Arte (Concultura) y la Fundación Instituto de Colaboración y Educación Familiar (ICEF) presentaron el estudio «Adolescentes con Cultura», en el que concluyeron que una de las preferencias de los jóvenes es navegar por Internet y comunicarse por celular.

«El 86.9 % de los jóvenes tiene un celular para su uso personal y la tercera actividad más importante en la vida de los adolescentes es conectarse a Internet».

Escritos que hablan

Ricardo Platero, un joven de 17 años próximo a graduarse de bachiller del Colegio García Flamenco, cree que la ortografía queda en segundo plano mientras está en el chat, pero no en el colegio. «Para las clases de lenguaje sí respeto las reglas ortográficas, pero en el chat lo que más me interesa es que el otro me entienda, utilizo muchas abreviaturas y emoticonos para expresar sentimientos y no escribirlos».

Sobre esto, Margarita Marroquín, lexicógrafa salvadoreña, opina que los jóvenes están usando esta nueva jerga en un contexto coloquial e informal, «la finalidad de acortar las palabras es para ganar espacio en el mensaje y rapidez en el envío, no para que sea indescifrable por otros».

Habrá quienes estén en favor o en contra de esta modalidad. «Los lingüistas más conservadores y normativos se molestarán o crearán normas para evitarlo, y los usuarios acostumbrados a otras formas podremos sentirnos violentados con algunas cosas, pero nadie podrá evitar en sí lo que los hablantes quieran o no hacer con su lengua», afirma Marroquín.

De Simán coincide con esta opinión. Para este dilema, la batuta la lleva el que habla, «nosotros hacemos los cambios, es posible que la Academia acceda a aceptar esas transformaciones, es posible que las palabras se acorten y sean tomadas como abreviaturas», añade De Simán.

Si bien lo más importante es la comunicación, el hecho de escribir bien sigue siendo prioritario, porque permite un mayor entendimiento del mensaje. «Si usted lo hace bien, entonces la comunicación es más efectiva porque no da lugar a equívocos», finaliza De Simán.

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