Noticias del español

| | |

| Terra Actualidad - Vocento/VMT
Lunes, 17 de julio del 2006

LOS PRIMEROS CURSOS DE ESPAÑOL

'Fueron los primeros en darse cuenta de las posibilidades que podía tener para la ciudad la enseñanza del español para los extranjeros'. Es la voz de Juan Felipe García Santos, el director de Cursos Internacionales de la Universidad de Salamanca, responsable del hallazgo que refleja que en 1928 la institución salmantina se convirtió en la primera de todo el país en crear una Cátedra de Español para Extranjeros, bajo la dirección de Antonio García Boiza, que permitió ofrecer en el verano de 1929 los primeros cursos de español como segunda lengua.


Hasta no hace mucho, en la historia oficial de la Universidad se había apuntado el año 1963 como el de la fundación de los Cursos de Lengua y Cultura Española, gracias a la labor de César Real de la Riva. Sin embargo, el hallazgo casi casual de un folleto promocional del año 1929 en una librería 'de viejo' permitió a la propia institución descubrir, buceando en sus actas, que la historia de estos cursos de remonta mucho más atrás en el tiempo.

Por poco más de cinco euros, el propio Juan Felipe García Santos rescató del olvido aquellos años iniciales de los cursos de español gracias al elocuente testimonio del primer folleto promocional elaborado por la institución. Un pequeño cuadernillo que utilizó la famosa fachada plateresca de la Universidad como portada, imagen que, como todas las del interior, fueron encargadas al célebre fotógrafo Gombáu, que también escogió vistas del Colegio de Fonseca, de la Plaza Mayor y del río Tormes.

Excursiones a Zamora

La lectura de aquel primer folleto otorga hoy algunos datos curiosos. Entre ellos que la matrícula para el curso completo, en los meses de julio y agosto, era de 30 pesetas (hoy las matrículas oscilan entre los 400 y los 950 euros). También anticipa algunas de las señas de identidad de los cursos que aún hoy día se mantienen: la organización de excursiones, las primeras fueron a Zamora y a la finca de La Flecha; y las clases de conversación fuera del aula, entonces se decía 'gracias a la generosa colaboración nuestros profesores'.

Otras cuestiones que no han cambiado son las materias que se imparten en los cursos —lengua, arte, literatura— y la posibilidad de optar para el alojamiento entre una familia o un hotel. En el folleto se señala que un hotel de 'segundo orden' cuesta entre 5 y 8 pesetas y uno de 'primer orden' entre 10 y 15 pesetas.

Los estudiantes

Aquel folleto atrajo la atención de once estudiantes que se convirtieron en los primeros en inscribir su nombre en los libros de matrículas en la larga historia de estos cursos. La mayoría eran, como ahora, jóvenes de entre 19 y 21 años. También había un profesor alemán de 33 años y otro italiano de 45. Entre las curiosidades que nos deja aquel primer grupo está el predominio de los estudiantes ingleses, eran 5. Una circunstancia que no ha vuelto a producirse y que se explica porque el embajador de España en el Reino Unido se volcó con la promoción de los cursos solicitando a la Universidad un folleto en inglés del que hoy no se sabe nada.

Tras aquel inicio, los cursos de Español dieron unos tímidos primeros pasos y su expansión curiosamente coincidió con la llegada de la Guerra Civil. En el verano de 1937 los cursos ya costaban 50 pesetas y sus alumnos eran fundamentalmente militares y agregados diplomáticos alemanes e italianos, ya que durante la contienda, Salamanca fue cuartel general de Franco. Poco después, en 1940 se produce otro hito, la Embajada de Estados Unidos matricula prácticamente a todo su personal (figuran el secretario, el agregado cultural o el agregado de comercio) y los estadounidenses son por primera vez mayoría en los cursos, una circunstancia que no ha vuelto a cambiar hasta hoy.

De los 1.400 matriculados este año en los Cursos Internacionales, el 70 % proceden de Estados Unidos. Una cosa está clara repasando esta historia, desde hace muchos años. No solamente la Universidad de Salamanca, sino también el Ayuntamiento de la ciudad y la propia Cámara de Comercio comprendieron la importancia de la hoy llamada 'industria del español' en la que Salamanca tiene puestas tantas expectativas.

¡Hola!

¿Has buscado tu consulta?

Si no la encuentras, rellena nuestro formulario: