Noticias del español

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| Irene G. Vara
ABC, Madrid (España)
Jueves, 18 de septiembre del 2008

LOS ORÍGENES DEL LÉXICO

«Una vida consagrada exclusivamente a la lengua». Así de claro se muestra José Antonio Pascual, discípulo de Joan Coromines, cuando define la trayectoria del gran filólogo del castellano.


El artífice del Diccionario etimológico castellano e hispánico, uno de los grandes romanistas del siglo XX, dedicó su vida al estudio y creó una obra fundamental para entender el origen del español. Pascual, académico de la lengua, trabajó codo con codo con Corominas durante ocho años en la elaboración del diccionario, y posteriormente escribió el prólogo de la edición abreviada, publicada en los 80.

«Lo que yo he tratado de explicar en el prólogo es el enorme esfuerzo de Coromines para realizar este diccionario», explica Pascual. Una obra científica, basada en el trabajo de una persona con una «inteligencia y una memoria privilegiadas». Este diccionario, en su versión abreviada, ayudará a la gente de la calle a aplicar la lógica de las palabras. «En la historia encontramos la lógica del léxico —explica Pascual—. Y nos da la razón del porqué de una excepción o de un significado raro».

«Ni una tregua»

Joan Coromines fue un infatigable investigador (al estilo de María Moliner). «Trabajaba doce horas diarias», relata Pascual. Como cuenta su colaborador en el diccionario etimológico, él no sabía nada del exterior, no tenía televisión, ni leía los periódicos. «Día tras día trabajaba sin concederse una tregua».

Corominas nació en Barcelona en 1905 y murió en 1997. A lo largo de su longeva vida tuvo muy clara su prioridad: la etimología. Estudió en la ciudad condal, realizó el doctorado en Madrid y amplió sus estudios en Zúrich. También mantuvo contacto con grandes profesores como Américo Castro, Menéndez Pidal o Grammont. Catalanista y antifranquista, tras la Guerra Civil se exilió en varios países durante algunos años, hasta conseguir una cátedra en la Universidad de Chicago.

Aunque publicó estudios fundamentales tanto para el estudio del castellano como del catalán, el diccionario etimológico es su obra clave. Catorce años dedicados exclusivamente a elaborar esta obra. Antes «del Coromines, uno no sabía muy bien si una palabra tenía una etimología u otra —aclara Pascual—. Ahora tenemos los argumentos, algo muy útil porque el origen de la palabra aclara mucho del significado actual de los términos».

Según explica José Antonio Pascual, la filología del castellano existe desde hace poco más de un siglo. «Antes no existía esa disciplina científica», afirma. A finales del siglo XIX surgen obras como «Los orígenes del español», de Menéndez Pidal y posteriormente, en la década de los 50, «el Coromines». «El tener esas obras supone que podemos estudiar los textos antiguos. Son el edificio de la filología hispánica», asegura.

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