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Agencia Efe

www.vanguardia.com.mx

Jueves, 5 de mayo del 2011

Lo bien dicho bien parece


Obtener una victoria pírrica, ofrecer una resistencia numantina, quemar las naves o creerse el ombligo del mundo.


Todas estas frases forman parte de nuestro lenguaje corriente, aunque llevados por el uso popular no siempre se conoce su origen, ni se dicen de manera correcta, ni se usan en el momento justo.

 

El catedrático de Latín José Antonio Monge es un apasionado de estas expresiones y ha recopilado 140 en su libro Dichos y hechos de la Historia.

 

Para encontrar el origen de cada frase ha rastreado en la historia y la tradición literaria hasta encontrar la primera vez que aparecen y ha seguido su evolución, señala Monge, quien asegura ha sido un proceso «divertido».

 

Julio César, el gran citado

 

No en vano, gran parte de las citas de nuestro lenguaje corriente proceden de la historia y la tradición literaria greco-latina. En el libro de Monge dos de los personajes más citados son el poeta lírico y satírico latino Horacio y Julio César, cuyo «prestigio histórico» ha contribuido a «perpetuar muchas fases, auténticas o atribuidas», escribe en su libro.

 

Quizás, la más famosa sea la que pronunció antes de su golpe de Estado: Alea iacta est, que se traduce como la suerte está echada, aunque de manera literal sería 'los dados han sido tirados'. No menos conocida es veni vidi vinci, que usó para describir su campaña fulgurante contar el rey de Ponto.

 

Y de dónde vienen

 

Los orígenes de las frases históricas son «muy variados», pueden ser históricos, literarios, «muchas veces son apócrifas y se atribuyen a personajes o épocas históricas, pero no está demostrado. Estos son los más populares», explica el experto.

 

Lo que está claro es que «se usan con muchísima frecuencia». Si miramos en la prensa «seguro que encontramos alguna de las que hay en el libro», asegura Monge, aunque admite que su uso es menos frecuente entre los más jóvenes, y es que hay «una cierta relación entre la familiaridad con los dichos y la afición a la lectura». «Hay un empobrecimiento del idioma porque hay una pérdida del hábito de la lectura. La cultura se transmite fundamentalmente a través de la traición literaria, de manera que si no se bebe de esa fuente es muy difícil mantener un nivel cultural rico».

 

Frases de la biblia

 

Tampoco hay que olvidar la tradición bíblica, que ha dado «una cantidad enorme de dichos de uso muy popular», muchos de ellos procedentes de las explicaciones y lecturas que se daban en misa. Es raro encontrar alguien que no haya usado alguna vez la expresión tiempos de vacas flacas, para referirse a una mala racha económica, cuya historia arranca de José, uno de los doce hijos del patriarca Jacob, Por un plato de lentejas tiene su origen en el Génesis, ver la paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio, se cita en el Evangelio de San Mateo.

 

Cuidado con lo que se dice

 

Saber de dónde viene un dicho no sólo es «divertido» sino también interesante y útil pues, «de utilizarlos, mejor hacerlo con propiedad, porque a veces se utilizan fuera de contexto y sin tener mucho sentido solo porque parecen cultos»

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