Noticias del español

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| Emilia Pereyra
elcaribecdn.com, república Dominicana
Jueves, 20 de septiembre del 2007

LITERATURA Y NUEVAS TECNOLOGÍAS

Nuestra lengua, el español, es influenciada por la terminología puesta en boga por las nuevas tecnologías de la información. Las palabras Internet, chat, bytes, píxel, chip, fax, backup, e-mail y hacker, ya forman parte de nuestra cotidianidad


Pocos dudan que el desarrollo del Internet y del resto de las tecnologías de la información esté causando un impacto de repercusiones insospechadas en las sociedades modernas, sobre todo en las más desarrolladas, que tienen mayores recursos y por tanto más acceso a los avances de última generación.

Es indudable que la irrupción de las nuevas tecnologías nos facilita la producción y nos proporciona herramientas impensadas que contribuyen a que nuestras obras se difundan con más rapidez y sean mejor presentadas.

Las nuevas tecnologías también han comenzado a tener un impacto en la forma en que autores y autoras de esta época se expresan literariamente y en la manera vertiginosa en que en ocasiones se difunde la literatura por canales electrónicos. Sabemos que la literatura se produce con dos elementos esenciales: el lenguaje y la imaginación.

El término literatura proviene del latín «litterae». En latín, literatura alude a saberes o habilidades para escribir y leer bien, y se relacionaba con la gramática, la retórica y la poética.

Nuestra lengua, el español, está influenciada en estos momentos por la terminología puesta en boga por las nuevas tecnologías de la información.

Las palabras Internet, chat, software, hardware, bytes, píxel, chip, fax, backup, e-mail y hacker, ya forman parte de nuestra cotidianidad y empiezan a reflejarse en los textos literarios que se están produciendo.

Mencionaré algunos casos locales. El narrador Pedro Camilo tituló una novela con la palabra Chat y el escritor Pedro Antonio Valdez utiliza términos del nuevo universo tecnológico en su novela Carnaval de Sodoma.

Valdez usa la palabra píxel, en un episodio sobre una actuación de un inspector de sanidad, cuando recuerda a Lú-shi, uno de los personajes principales de su obra.

Píxel procede del inglés. Una palabra, creemos, inexistente hace solo veinte años, pero que ya aparece incluida en el Diccionario de la Real Academia Española, que la define como una 'superficie homogénea más pequeña de las que componen una imagen, que se define por su brillo y color'.

Yo misma he aludido al correo electrónico, tan de moda en este tiempo, en un cuento titulado Corazón de viento, parte de un nuevo libro que será publicado próximamente, bajo el título El inapelable designio de Dios, que difundirá Ediciones Cedibil.

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