Noticias del español

| | | | |

| Agencia Efe

La RAE asesorará al Gobierno para mejorar el lenguaje de la Administración

La Real Academia Española asesorará al Gobierno para conseguir que las normas y disposiciones administrativas de los distintos Ministerios sean comprensibles y estén escritas de forma clara, precisa y sencilla, y no con el «lenguaje ampuloso y arcaizante» tan habitual en ese tipo de textos.

«Una Administración que habla o escribe de manera ampulosa y barroca, prolija y arcaizante o que responde de forma vaga o incomprensible no está sirviendo a los ciudadanos. Mejorando nuestro lenguaje, mejoraremos sin duda la forma en que gobernamos», aseguró la vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, tras firmar con el director de la Real Academia Española, Víctor García de la Concha, el convenio marco de colaboración que recoge esa labor de asesoramiento.

Fernández de la Vega aprovechó la firma de este acuerdo, que tuvo lugar en la sede de la Academia y que contó con la asistencia de numerosos académicos, para hacer también un importante anuncio: el Gobierno adscribirá a la RAE el edificio de más de 1.000 metros cuadrados que actualmente ocupa la Secretaría General Iberoamericana en Madrid.

En ese edificio, situado en el número 189 de la calle de Serrano, se instalará dentro de unos meses el Centro de Estudios de la RAE y de la Asociación de Academias de la Lengua de los países de habla hispana, para desarrollar, entre otros trabajos, los del nuevo Diccionario Histórico y los del Instituto de Lexicografía, según afirmó García de la Concha.

El acuerdo suscrito entre la RAE y el Ministerio de la Presidencia, que coordina la tarea normativa de los diferentes Ministerios, es un primer paso, o «una primera palabra», como lo definió la vicepresidenta, y abre la puerta a futuros acuerdos en los que se irá concretando el asesoramiento de la Academia.

Fernández de la Vega dijo que este convenio prueba, mejor que muchas declaraciones, la preocupación que Gobierno y Academia comparten por el lenguaje administrativo y legislativo, y por conseguir que éste sea lo más claro y preciso posible.

Los ciudadanos, añadió la vicepresidenta primera del Gobierno, se quejan muchas veces del lenguaje de la Administración y comunican «su perplejidad» a través de las denominadas «líneas calientes» de los Ministerios o en las secciones de cartas al director de los medios de comunicación.

«Nos dicen que el lenguaje de la Administración es arcaizante, de sintaxis atormentada e innecesariamente complejo, que está lleno de extranjerismos, de tecnicismos, y que, como consecuencia de todo ello, lo que hace es empobrecer la calidad de la forma democrática de gobierno», dijo Fernández de la Vega, quien tampoco salvó de esas críticas al lenguaje de las normas.

En los decretos y leyes, prosiguió, «abundan las perífrasis, gerundios, reiteraciones y las expresiones rimbombantes, como ‘ello no obstante’ o ‘sin perjuicio y sin menoscabo’; hay exposiciones de motivo que, para mi desesperación, no exponen los motivos sino que deslizan justificaciones», y es fácil encontrar en los textos legales «expresiones de lenguaje coloquial, deportivo y hasta taurino».

Por eso, reconoció Fernández de la Vega, «no será tarea fácil enmendar esas costumbres lingüísticas, pero hay razones para el optimismo porque cada día son más los que toman conciencia de que la claridad, la precisión y la inteligibilidad forman parte del lenguaje administrativo y legislativo».

Fernández de la Vega elogió el trabajo que desarrolla la RAE y su capacidad para colaborar con las 21 Academias de la Lengua y para incorporar las nuevas tecnologías a la labor que todas ellas hacen. La página web de la Academia «es una maravilla, es generosa, utilísima e inteligentísima», aseguró.

García de la Concha agradeció al Gobierno la adscripción a la Academia del edificio que actualmente ocupa la Secretaría General Iberoamericana, y dijo que el contar con más espacio es una aspiración que tenía la RAE de «casi medio siglo» de antigüedad.

La actual sede de la Academia es un edificio de finales del XIX que fue pensado para algo más de veinte académicos «y unos pocos colaboradores». Hoy, la RAE acoge a más de 40 académicos y más de cien trabajadores, y necesita mayores espacios, según puso de relieve el director.

García de la Concha coincidió con la vicepresidenta en destacar la «extraordinaria importancia» de un acuerdo como el de hoy y afirmó que el interés que suscita entre los hispanohablantes el lenguaje administrativo queda patente en las más de 400 consultas diarias que despacha la RAE. El treinta por ciento de ellas proceden de usuarios de instituciones y de la Administración, tanto española como de países hispanoamericanos.

¡Hola!

¿Has buscado tu consulta?

Si no la encuentras, rellena nuestro formulario: