Noticias del español

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| Amando de Miguel
www.libertaddigital.com, España
Martes, 10 de agosto del 2010

LA LENGUA VIVA: SOBRE EL DISCUTIDO ORIGEN DE ALGUNAS PALABRAS

La voz despectiva «rastacueros» procede del francés. Alude a las personas de origen mediterráneo o latino advenedizas, ostentosas y de mal gusto. Puede que la voz proviniera de los sudamericanos que se hicieron ricos con el negocio de cueros.


Quedamos en que la Etimología es la ciencia menos precisa de las Ciencias Filológicas, pero, por eso mismo, es la más interesante para el público profano. Un catalán me pregunta por la significación de la voz «fontenebro», que yo utilizo en mi correo. Contra lo que pudiera parecer, no es catalana. Así se denomina la urbanización madrileña en la que yo vivo, quizá porque en ella hay una fuente o mina y la flora característica es el enebro. Se trata de un árbol un tanto endémico, pues cede ante el avance de la encina y el pino, especies más agresivas, con las que comparte el mismo hábitat. Pero, lo cierto es que, en el ambiente donde yo vivo, las tres especies conviven en frondosa simbiosis.

El enebro da una madera aromática y resistente al agua. Los romanos la empleaban como incienso y para fabricar barcos. «Enebro» viene del latín juníperus, literalmente, «el que ayuda a parir a la ternera». Los romanos creían que la infusión con las bayas del enebro servía para facilitar el parto de los animales domésticos. Espero que algún veterinario de la horda libertaria pueda corroborar esa intuición clínica. Por lo menos los enebros que yo cultivo con mimo me ayudan a parir ideas. Eso es lo que se llama la «mayéutica». Su propósito es el de aliviar los «entuertos» o dolores asociados al parto. Quizá por eso las bayas de los enebros, fermentadas, sirven para fabricar una bebida tan estimulante como la ginebra. Es claro el parentesco entre «juníperus» y «ginebra».

Juan José Carbonell opina que la voz despectiva «rastacueros» procede del francés. Alude a las personas de origen mediterráneo o latino advenedizas, ostentosas y de mal gusto. Puede que la voz proviniera de los sudamericanos que se hicieron ricos con el negocio de cueros. Agradezco la información. Es un insulto que a mí me gusta mucho, quizá porque es uno de los favoritos de Pío Baroja. El filólogo Pancracio Celdrán lo asimila a «arrastracueros», un tipo mal vestido. Bien pudiera ser. En cuyo caso no parece un galicismo, como se suele decir. Es un dicterio similar al de «hortera».

Carlos Andrés Celaya (Tegucigalpa, Honduras) entiende que tanto «credibilidad» como «currículum» proceden del latín. De acuerdo, pero reitero que esas dos palabras, eminentemente cultas, se han aceptado ampliamente en el mundo hispanoparlante a través del inglés. Considera don Carlos Andrés que en inglés se dice más resumé que curriculum. (En el primer caso el origen sería francés). No es esa mi impresión, pero ahí dejo el testimonio. A mí me gustaría que habláramos del «curri» para indicar el «currículum vitae».

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