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| Amando de Miguel
Libertad Digital (España)
Miércoles, 27 de febrero del 2008

LA LENGUA VIVA: PALABRAS Y ANGLICISMOS

«Tampoco huelga que se dé apoyo moral a las personas que se sienten dolidas por la muerte de un familiar. En los funerales y actos similares cuenta más el lenguaje del gesto que el verbal. Lo que importa verdaderamente es la presencia.»


F. Javier Arias Manzano se suma al concurso de ideas para satisfacer la petición de José Mª Navia-Osorio de una palabra que defina a la persona que cansa a los demás. Don F. Javier propone caldúo (= el que da calda, fastidio, pesadez o guerra). No está en el DRAE, pero sí en el eventual DLAE (= Diccionario Libertario Antiacadémico Español).

Pedro Liedo Galindo (Pachuca, Hidalgo, México) propone algunas palabras para significar «el que cansa a los demás»: insoportable, insufrible, mamón (= quiere hacerse el simpático y cae mal), impertinente, latoso, pelma, aburrido».

Edwin Bernardo Rivera Gómez añade lo de «mujer con garabato» (= con salero, sandunga, gracia, donaire, garbo, ángel, swing). Lo de swing equivale a «balanceo»; se entiende incluso de forma onomatopéyica. Es la misma idea de garabato, con el perfil de S. Está muy bien traído.

Fernando me anima a seguir con los artículos sobre nacionalismo léxico y «le conmino a no dejarse aburrir por los pasadísimos nacionalistas de toda laya. Ni caso. Recuerde que dice El Quijote: Ladran, luego cabalgamos». Gracias por el consejo, pero le recuerdo, don Fernando, que ningún personaje del Quijote dice lo de ladran, luego cabalgamos. Lo que pasa es que parece una frase del Quijote. Es como si lo fuera de tanto como se repite. Me aclara don Fernando que lo de lap para el portátil –en realidad laptop– no es tanto por lo de lap (= regazo) sino de to lap (= doblar, plegar). No había caído. Agradezco la enmienda. Añado que lap es también «lametazo». Hay algo sensual en el acto de acariciar el portátil. Ya veo que tendría que haber sido el «plegable».

Don Fernando me ilustra sobre la significación de bug (= bicho, insecto molesto) que se da a los errores de programación en informática. Por lo visto una de las primeras programadoras, Grace Morray (creadora del lenguaje COBOL), descubrió una polilla como causante de una interferencia en el programa de la computadora. Era una de aquellas gigantescas de los años cincuenta, llena de dispositivos electromecánicos. Doña Grace pinchó la polilla en un papel y la puso en el tablón de anuncios con el letrero de BUG! Así quedó lo de bug como error de programación, debugging como depuración de errores y debugger como el módulo que realiza ese proceso.

Ya, de paso, don Fernando me aporta una nueva sigla a la colección: RTFM (= Real the fucking manual; lee el puto manual). También está OT (= Off topic; fuera del tema).

Adrián Aguirre Meseguer (Murcia) observa que la palabra «formidable» se utiliza muchas veces como equivalente a «muy grande», cosa que le desagrada. Don Adrián entiende que «formidable» es más bien «muy bueno». Tampoco hay que ser tan melindroso. Se trata de un latinismo seguramente cultista que puede tener más de un sentido. Puede ser perfectamente «muy grande» (en relación con lo esperado), pero también algo «magnífico, excelente, que resalta. En ocasiones puede equivaler a algo terrible, que produce asombro o miedo». Puede decirse irónicamente de algo que produce daño o disgusto sin pretenderlo.

Francisco García registra el uso de «apoyar a los familiares» como la acción que expresan los asistentes a un funeral. Opina don Francisco que «se apoya a un equipo deportivo o a un deportista en una competición, se apoya una moción de lo que sea o una opinión concreta… Pero a un duelo, sepelio o funeral, no se asiste para apoyar a los dolientes, sino para acompañar, dar el pésame, condolerse o manifestar sentimientos de dolor por cualquier medio que sea». Estoy de acuerdo con la crítica de don Francisco. Quizá lo de apoyar provenga del support inglés. Tampoco huelga que se dé apoyo moral a las personas que se sienten dolidas por la muerte de un familiar. En los funerales y actos similares cuenta más el lenguaje del gesto que el verbal. Lo que importa verdaderamente es la presencia.

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