Noticias del español

| | | | |

| Amando de Miguel
LIbertad Digital, (España)
Jueves, 28 de agosto del 2008

LA LENGUA VIVA: INGLÉS PARA PRINCIPIANTES

La penetración del inglés en la lengua cotidiana puede llegar a ser irritante. Manuel Gago García anota las expresiones de un programa de televisión, La presentadora dice: «Ahora vamos a hacer un break y luego seguimos con un flash back».


Manuel Gago García es el jefe de la Brigada contra Anglicismos Extravagantes. Su último trabajo es el seguimiento del autobús que llevaba a los jugadores de la selección española (la de fútbol, claro) en su marcha triunfal por Madrid. Don Manuel se fijó en esta frase que estaba pintada en el autobús como si fuera una genialidad: Impossible is nothing. El jefe de la Brigada anota que la traducción sería algo tan absurdo como «Imposible es nada», cuando lo que se quiere decir es «Nada es imposible». Queda para la pequeña Historia.

Ignacio Villaro corrige el trabalenguas que yo recordaba de mis primeras clases en Inglaterra, la versión más completa, oída por don Ignacio corre así: Betty bought a bit of butter, but the bit of butter Betty bought was bitter, so Betty bought a better bit of butter. Añade otro igual de divertido: She sells sea shells by the sea-shore, but the sea shells she sells are sea shells no more. La traducción es lo de menos.

José Mª Navia Osorio me transmite su molestia por el ridículo que supone introducir frases en inglés en los anuncios que se hacen en español, por ejemplo, uno sobre el coche Volskwagen. En efecto, se trata de una estupidez, pero con estupideces también se vende.

Javier Castilla observa maravillado que los anglicismos que se nos cuelan en español son también interjecciones. Por ejemplo, dice, «los niños y no tan niños [españoles], cuando padecen un dolor repentino exclaman en perfecto inglés ough». A mi modo de ver, o mejor de oír, la exclamación importada para el castizo ¡ay! es ouch!, que se pronuncia ¡auch! O algo así. Lo que se imita es la pronunciación. Por ejemplo, hace tiempo que los niños españoles no gritan ¡arre! Cuando juegan a cabalgar a lomos de un animal o a conducir un carro tirado por animales. En su lugar dicen ¡jía!, que es aproximadamente como lo oyen en las películas norteamericanas. El lenguaje de los comics acostumbra a que los niños españoles entiendan que la equivalencia del ladrido de un perro no es guau sino algo parecido a barf. Menos mal que los gatos maúllan de la misma forma en ambos idiomas: miau (en inglés se escribe miaow). El abucheo es también equivalente en inglés (boo, pronunciado bu) y en español (bu).

A. Golmar se plantea la traducción de algunos términos de la jerga política norteamericana como empowerment o governance. Su opinión es que la traducción de empoderizamiento o de gobernanza resultan horrorosas. En todo caso, se podría aceptar gobernabilidad. Estoy conforme con el rechazo del horrísono emponderizamiento. El empowerment es el proceso para dar más poder a determinados grupos, por ejemplo, las mujeres, los sindicatos, o los jubilados. En su origen, el verbo to empower traducía la realidad de «autorizar o dar un poder a alguien para ejecutar legítimamente una acción». El nuevo sentido del sustantivo empowerment podríamos traducirlo por «poderdación», pero sigue siendo un barbarismo inútil. Lo de gobernabilidad resulta más aceptable, en cuanto «capacidad de gobernar con un mínimo de eficacia y legitimidad». Gobernanza (governance) sería otra cosa, algo así como «el estilo de gobernar». Los términos indicados son más propios de una jerga, la de los pundits o intelectuales que dan regularmente su opinión en los medios sobre asuntos políticos.

La penetración del inglés en la lengua cotidiana puede llegar a ser irritante. Manuel Gago García anota las expresiones de un programa de televisión, La presentadora dice: «Ahora vamos a hacer un break y luego seguimos con un flash back». Sale el hombre a la carretera y se encuentra con un aviso de la Dirección General de Tráfico que dice en inglés High fire risk. Don Manuel apunta que se trata de un error, pues lo correcto sería high risk of fire. Estoy de acuerdo. No creo que sea lo mismo «riesgo de un gran fuego» que «alto riesgo de fuego».

Señala don Manuel que hay un programa en una cadena española de televisión que se llama Password y en otra uno semejante llamado Pasapalabra. Creo que aquí hay una confusión. Password en inglés significa «consigna, contraseña, santo y seña». Su origen es claramente militar, aunque ahora haya pasado al mundo informático en el sentido de «palabra clave o secreta». En ningún caso se debe traducir por pasapalabra, que es, por tanto, un barbarismo, o mejor, una barbaridad. Quizá se podría decir cazapalabras, que traduce aproximadamente el inglés phrasedick.

¡Hola!

¿Has buscado tu consulta?

Si no la encuentras, rellena nuestro formulario: