Noticias del español

| | |

| Pablo Ramos Méndez
eluniversal.com, Venezuela
Viernes, 21 de diciembre del 2007

LA LENGUA EN SALSA: PÍRRICO

A propósito de las últimas elecciones se puso de moda esta palabra


En un periódico de Caracas, leí una noticia que me llamó la atención inmediatamente. El diario decía textualmente lo siguiente: «Votó por la reforma 24 de cada 100 personas". Si fueron 24, las personas que votaron, no podemos decir votó. Es el caso del periodista, ya comentado, que dice: veintiún mujeres, en vez de veintiuna mujeres. También es el caso de alguien que dijo en la televisión: «Tengo veintiún preguntas». ¿No serían veintiuna?, porque la palabra pregunta es del género femenino. Hay que tener cuidado con el uso del plural. Y hoy no vamos a insistir en el plural del verbo haber, porque ya fue tratado.

Como hay tantas aristas en el castellano, menester es ser cuidadoso, no sólo con el plural, sino también con el idioma en general. Por ejemplo, preciso es tener en cuenta que los verbos que terminan en ear, forman su pasado en . Ejemplos: chequear- chequeé, balbucear- balbuceé, canjear – canjeé, chantajear – chantajeé, corear – coreé, idear – ideé, patear – pateé, otear – oteé, pasear – paseé. Y así sucesivamente.

Y hablando de lo mismo, en la novela El tercer gemelo, del extraordinario escritor norteamericano Ken Follet, en la traducción al español, el traductor cometió el siguiente imperdonable error en la página 27, cuando dice: «un cochecito de niño plegable». Esto es para que vean en todas partes se cuecen habas. Aquí en Venezuela he visto gazapos similares: «Se vende silla para mecanógrafa sin brazos». «Se venden corbatas para hombres de seda».

Equívocos. Estaban conversando, animadamente, un ciudadano español y un cubano. El cubano le pregunta al español: ¿Eres católico? El amigo piensa su respuesta por unos momentos y luego le contesta: Soy creyente, pero no practicante. ¿Y tú, eres comunista? El cubano respondió inmediatamente: Practicante, pero no creyente.

Una de Churchil. En una ocasión el célebre Winston Churchil dijo: Este no es el fin, ni siquiera el principio del fin, sino el final del principio.

Pírrico. A propósito de las últimas elecciones se puso de moda esta palabra, la cual necesita ser explicada de acuerdo con el buen o mal uso que ha venido dándosele. Los más aventajados en estas cosas del lenguaje han aclarado que pírrico significa 'dicho de un triunfo o de una victoria, obtenidos con más daño del vencedor que del vencido'. Esto es correcto. Otros añaden que pírrico no significa haber ganado por margen estrecho, lo cual es incorrecto. La verdad es que sí es correcto. A continuación transcribo literalmente lo que al respecto nos dice el último Diccionario de la Academia Española: 1. adj. Dicho de un triunfo o de una victoria: Obtenidos con más daño del vencedor que del vencido. 2. adj. Conseguido con mucho trabajo o por un margen muy pequeño. Triunfo pírrico del Partido Conservador. 3. adj. De poco valor o insuficiente, especialmente en proporción al esfuerzo realizado. Recibieron una cantidad pírrica por su trabajo, etc.

En días pasados tuve que pasar por una barriada caraqueña y me llamó la atención ver a un hombre que gritaba a todo pulmón: ¡Viva el intercambio humanitario! ¡Uribe pacá y Chávez pallá! Ahora sí, ya está.

¡Hola!

¿Has buscado tu consulta?

Si no la encuentras, rellena nuestro formulario: