Noticias del español

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| Pablo Ramos Méndez
eluniversal.com, Venezuela
Viernes, 29 de febrero del 2008

LA LENGUA EN SALSA: LA LIBIDO

En una de las telenovelas, que tanta audiencia tienen, alguien pronunció la siguiente frase: Ese sujeto no es nada tuyo. ¡Incorrecto!


Ha debido haber dicho: Ese sujeto no es nada de ti. ¿Por qué? Porque como en otra columna explicitábamos, mío y tuyo se refieren a pertenencia. Observe que decir detrás mío y delante tuyo son errores horripilipantosos que hasta gente de todas las escalas sociales y los oyentes aceptan cándidamente, sin pasar por go ni cobrar doscientos. Usted puede decir: Esta casa es mía o tuya, porque allí se encuentra la idea de pertenencia. La Academia rechaza estas expresiones reñidas con el castellano culto. Diga mejor: delante de ti o detrás de ti. ¿Está clarinete?

Otra de las palabras que ni los mismos psicólogos pronuncian bien es la libido. Casi todos la pronuncian como voz esdrújula. Debe pronunciarse de la siguiente manera: [libído]. El diccionario de la Real Academia la define así: 'Deseo sexual, considerado por algunos autores como impulso y raíz de las más varias manifestaciones de la actividad psíquica'.

¿Sabía usted que puede decirse entrometido o entremetido? Y ¿sabía usted que puede decirse barajear o barajar? ¿Y que chulo significa 'bonito', 'gracioso' y 'guapo'? Esta palabra no es exclusiva de los mexicanos, pero es muy popular allá.

En este país todo el mundo utiliza la palabra pegoste. Observe el error y evítelo. Pegoste no aparece en ningún diccionario, porque lo correcto es decir pegote. No son pocos los que también dicen primer vez, en vez de primera vez, que es la forma correcta, tal como lo observamos en columna anterior, en aquella ocasión, relacionada con los femeninos en los ordinales.

He aquí algunas expresiones criollas y que con mucha frecuencia utilizamos: Para rechazar algo: ¡Perro!, Para advertir: ¡Mosca, que viene una patrulla! Otras: Yo estoy gordo por no discutir. Al mejor cazador se le va la liebre. Perro que ladra no muerde. Alpargata no es zapato ni que le pongan tacón. Donde manda capitán no manda marinero. Unas son de cal y otras son de arena. Esa muchacha es más salida que una gaveta. También: Más salida que un balcón. Ese tipo es más atravesado que un miércoles. Petruquio come más que un remordimiento. No hay peor sordo que el que no quiere oír. Guerra avisada no mata soldado. La mona, aunque se vista de seda, mona se queda. El hombre propone y la mujer dispone. También he oído la variante: El hombre propone y Dios dispone. Árbol que nace torcido, jamás su rama endereza.

Observe la siguiente oración, que me luce como una redundancia: Todos y cada uno debemos estar conscientes de la escasez de alimentos. Redundancia porque si son todos sobra el cada uno, ya que está implícito en el adjetivo todos.

La Real Academia Española de la Lengua nos dice lo siguiente, al referirse a la voz todo: 'Adjetivo, úsase para dar al sustantivo al que precede valor de plural'. Todo fiel cristiano, equivalente a todos los fieles cristianos. Todo delito, equivalente a todos los delitos.

Me resulta bastante curioso observar cómo se dice en algunos países, refiriéndose a un avión que cae: El avión cayó en picado. Nosotros decimos cayó en picada, en femenino, que también la registra el diccionario. Ahora sí, ya está.

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