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| Pablo Ramos Méndez
El Universal (Venezuela)
Viernes, 17 de marzo del 2006

LA LENGUA EN SALSA: HOSTINADO II

Volviendo al tema, en conclusión, mi propuesta es darle cariz de legitimidad a hostinar-se, en aquellas acepciones diferentes del verbo obstinarse. Valga anotar que este último es verbo pronominal: obstinarse y no existe solo: obstinar. En cambio, hostinar podría ser pronominal o no, por ejemplo: «Me hostiné de escribir tanto a máquina». (Me fastidié). «Vas a hostinar a tu padre con esa cantinela». Rosenblat llega incluso a pensar si no habrá un cruce entre obstinado y hostigado. Buenas y Malas Palabras I, pp. 119 y siguientes.


Otra apuntación que podemos hacer en relación con el apellido 'Rosenblat' es que, si usted ha observado bien, se escribe con n, a pesar de que antes de p y b debe escribirse m. La razón es que no se trata de un nombre hispano sino alemán.

No vaya a sucederme con hostinar como cuando creí haber superado la teoría de la relatividad, al haber propuesto la palabra alcol, con esa grafía, razonando que la h era ociosa allí, más atravesada que sombrerito de torero, voz que se correspondía con la parte fonética ya que nadie pronuncia: [alko- ol].

Resultó, como en su oportunidad comenté, que lo que yo había descubierto era el agua tibia, porque ya Nicolás Guillén, el recordado poeta cubano había sembrado el alcol en uno de sus hermosos poemas.

Los académicos se rasgarán las vestiduras, los filólogos podrán darse cabezazos contra la pared tratando de buscar el étimo de mi propuesta, como aguja en un pajar, y yo tendría que explicar que el verbo hostinar-se viene del cuti-tu: Cuti hos – cuti ti – cuti nar – cuti se, y asunto arreglado. Por mi parte, de ahora en adelante, como soy individuo obstinado, emplearé el hostinado cuando la acepción se corresponda con el uso que nosotros le damos en Venezuela, y punto y aparte. Por lo demás, ya ustedes saben por qué estoy gordo… por no discutir.

En cuanto al verbo asir, sobre el cual escribimos en anterior oportunidad, cuando dijimos que su uso es netamente literario, acabo de encontrar citas de Santa Teresa y del libro El Ingenioso Hidalgo, según las cuales se usa este verbo tanto con la preposición a como con la preposición de, con lo cual se desvirtúa la creencia de algunos de que la única preposición que acompaña a este verbo es la a. Helas aquí:

«Asiendo al desesperado [pastor] le sacaron del agua». (Cervantes, Galatea. Libro VI). «Si hiciésemos lo que podemos en no nos asir á casa della, sino que todo nuestro cuidado y trato fuese en el cielo». (Santa Teresa: Libro de su Vida, Cap. XI). «Levantándose en pie, el Gobernador asió de la silla en que estaba sentado y dijo: …» (Cervantes, El Quijote. Seg. Part. Cap. XLVII). Tengo, además, ejemplos con la preposición con. Los resaltados son míos.

Repito, en cuanto al verbo hostinar-se se trata de un venezolanismo muy extendido, a la vez que es muy simpático. Ya está.

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