Noticias del español

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| Vicente Oria Razo
ecosdelacosta.com.mx, México
Lunes, 4 de mayo del 2009

LA ENSEÑANZA DEL LENGUAJE

Los estudiantes que terminan la educación primaria, la secundaria y el bachillerato, a lo largo de 12 años de estudio no logran dominar el arte de escribir y hablar con propiedad el español.


Tienen serias dificultades para expresarse oralmente y más por escrito. Este problema afecta también a un considerable número de profesionistas. En el sistema educativo no se forma en el alumno un adecuado medio de comunicación verbal.

Al examinar el problema de la falta de capacidad de los alumnos en el dominio de la lengua nacional, se han señalado diversas causas: No es fácil hablar y escribir correctamente el español por su excesiva reglamentación gramatical. A ello se sumaron los programas de estudio metafísicos que se impusieron durante 20 años en la educación básica y el criterio equivocado sobre la gramática: Se ha pensado que la enseñanza de la gramática sirve para escribir y hablar con propiedad.

En 1993 se revisaron los nocivos planes, programas y criterios que se impusieron en 1972 para la enseñanza del español. Se abandonó la enseñanza de la lingüística y la gramática estructural y se replanteó la forma de enseñar la lengua nacional. En general son buenos los planes y programas actuales de la educación básica. En el caso del español se busca que se aprenda a escribir escribiendo, a hablar hablando y a leer leyendo.

En la escuela es necesario enseñar la comunicación verbal en la forma usual en los talleres de lectura y redacción y mediante formas interesantes. Los maestros deben abandonar la idea de que se enseña a escribir y hablar metiéndoles en la cabeza a los alumnos las reglas gramaticales. Aprender gramática no ayuda en mucho a escribir y hablar apropiadamente.

El premio Nobel de literatura Gabriel García Márquez, en el Primer Congreso Internacional de la Lengua Española que se realizó en Zacatecas, propuso simplificar la gramática antes que ella termine por simplificarnos. Francamente abogó por jubilar la ortografía, terror del ser humano desde la cuna. De manera informal platicó que a él lo reprobaron en gramática.

En la escuela es necesario enseñar al alumno a expresar con claridad lo que quiere decir. El lenguaje correcto es aquel que mejor comunica. Ese lenguaje es aquel que según Gonzalo de Berceo le sirve a los vecinos para platicar entre sí. Pero debe ser escrito con propiedad, sin errores y sin viciosas formas de expresión. Por la forma de hablar y escribir se conoce la cultura de una persona.

En México el medio social y los medios de comunicación contribuyen a mal hablar y escribir mal. Frente a esas influencias distorsionantes del lenguaje nacional, se debe realizar una intensa labor escolar para mejorar su enseñanza. Fuera de la escuela, en el ámbito de toda la sociedad hay que defender su uso apropiado del español. Es necesaria y conveniente la defensa de la lengua nacional.

La escuela debe servir para limpiar los innumerables vicios del lenguaje usual que se adquieren en el medio social. La escuela ha de ser capaz de llegar a corregir viciosas formas de expresión que deforman nuestro idioma. Se debe partir del mejoramiento de los métodos y contenidos para interesar al alumno en el aprendizaje de la expresión verbal y escrita.

Es difícil hablar bien y escribir apropiadamente. Pero se aprende por medio de una empeñosa dedicación y a lo largo de un proceso sencillo y natural. El hablar apropiadamente, como el escribir correctamente, se aprende con una práctica constante que capte la voluntad de la persona. Luego para la enseñanza del español debe desarrollarse una teoría totalmente práctica que fomente el interés por la lectura y la escritura. Para escribir bien es necesario leer buenos libros y escribir constantemente. Por eso es una acción útil el programa del Mes de la Lectura que ha de promoverse todo el año.

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