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| Alfonso Gil (Agencia Efe)

La Copa afila la lengua

El balón de la Copa América y los mensajes de los protagonistas del torneo avanzarán a partir de ahora al mismo ritmo, ya que junto a goles, penaltis y arbitrajes, técnicos y jugadores afilarán la lengua y completarán el espectáculo del césped con el de sus manifestaciones.

Copa América 2015El castellano es el idioma mayoritario de los contendientes en la Copa y las declaraciones de todos los que participan en ella llegan a los seguidores de cualquier selección, tal y como ya se comprobó en la pasada edición del torneo, en la que no faltaron frases que quedaron al menos para la historia verbal de la competición.

En el 2011 en Argentina, el jugador local Leo Messi contribuyó a esa historia oral del torneo tanto por lo que dijo como por lo que se escuchó sobre él.

Uno de los tantos que recibió su selección, el marcado por Bolivia en el empate a uno inicial ante Bolivia, fue considerado por el 10 argentino como «un gol de mierda». Fue una de sus principales aportaciones a la oratoria del torneo.

No fue Messi quien lo dijo, pero una alusión a su juego también quedó en el recuerdo de aquella competición. El atacante uruguayo Sebastián Abreu sugirió la idea de «carnear» al delantero argentino para poder pararlo.

El portero venezolano Renny Vega dejó claro que en su país sabían hacer muchas cosas más que telenovelas. Al final de la Copa, su selección había acabado en cuarta posición.

El actual seleccionador de Argentina, Gerardo Martino, entonces al frente de la selección paraguaya, siguió la línea escatológica de Messi al admitir que su equipo había tenido «culo» en su partido ante Brasil.

En cualquier momento hablará Diego Maradona. En la pasada Copa no se privó. «Si yo sólo le gano a Costa Rica, me habría ido», dijo en alusión al técnico argentino Sergio Batista. La réplica llegó de parte de Fernando, hermano de Batista: «Maradona se olvida que se comió seis con Bolivia y no renunció», intervino en el asunto.

El uruguayo Sergio Markarián, que dirigía a la selección de Perú, se mostró «podrido con los rótulos» en su contra en varios medios y pidió «desenmascarar» alguna actuación arbitral tras considerar que su equipo se había sentido perjudicado precisamente en el partido ante la selección de su país de origen.

El argentino que dirigió a Costa Rica, Ricardo La Volpe, recordó que no conoce técnicos que valgan cien millones de euros, pero sí jugadores que lo valen, mientras que el peruano Juan Vargas reconoció que su selección podía perder «con todos, menos con Chile». Perdió. Fue por 1-0, en el minuto noventa y con un gol en propia meta.

Los debates fueron sustanciosos, algunos interminables, y a veces el ingenio fue protagonista, aunque en la mayoría de las ocasiones el lenguaje plano del fútbol se apoderó del escenario de la Copa.

Adjetivos como importante en alusión a los partidos o difícil para referirse al rival fueron algunos de los tópicos más frecuentes en las declaraciones del mundo del fútbol y que ahora no faltarán.

Todo ello sin olvidar que a muchos de los protagonistas se les acaba la capacidad de respuesta tras la primera pregunta que reciben, aunque no se quedan sin recursos. Con un «como te acabo decir» inician la contestación a la segunda cuestión que les formulan.

Demuestran con ello que no es necesario gastar más de una idea por muchas preguntas a las que se vean sometidos.

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