Noticias del español

| | | | | |

| Jorge Barreno
elmundo.es, España
Viernes, 18 de septiembre del 2009

«IN UN PLACETE DE LA MANCHA OF WHICH NOMBRE NO QUIERO REMEMBREARME»

«Oye brother, a ver si arreglas el liqueo de la troca porque ayer me metí y la carpeta estaba mojada. Por cierto, ¿tienes aseguranza del carro?» («Oye tío, a ver si arreglas la gotera de la camioneta porque ayer entré y la alfombra estaba mojada. Por cierto, ¿la tienes asegurada?).»


Atrevimiento, bilingüismo, innovación, la mezcla de la riqueza. «Dante se atrevió a escribir la Divina Comedia en dialecto florentino cuando nadie creía en él. Y de sus palabras surgió una nueva lengua, el italiano», opina el escritor de cuentos y poeta cubano Carlos Pintado, galardonado con el Premio Internacional de Poesía Sant Jordi 2006.

«La literatura es un reflejo de la realidad, como un espejo público, que va directo de la calle a la escritura. Lo que se impone afuera acaba por cuajar dentro», comenta el reconocido poeta. «Al principio había reticencia pero el spanglish ha acabado imponiéndose».

«Estamos en contacto con gente de distintas culturas y es lógico que surja una lengua nueva que sea combinación de las ya existentes»

Como las olas, los hispanos llegaron a EE. UU. en diferentes tandas e introdujeron su idioma, el español. Comenzaron como conquistadores que soltaban palabras a destajo. Con el tiempo, las nuevas generaciones se convirtieron en latinos, se asentaron y comenzaron a mezclar terminología hispana con terminología anglosajona. Nació así el spanglish.

Los diccionarios no oficiales lo definen como 'cualquier forma de español que emplea una gran cantidad de palabras prestadas del inglés, especialmente como substitutos de palabras existentes en español, modificando incluso la palabra inglesa si hace falta'.

El idioma, transformador de ciudades

En Miami la mayoría de la población es bilingüe. El idioma oficial es el inglés, sin embargo hay barrios como Hialeah donde se ven carteles en los que se lee «se habla inglés». En otras áreas, no es raro que al preguntar una dirección en español, si hay dos personas, una te conteste en inglés y la otra en español.

«Estamos en contacto con gente de distintas culturas, de distintas lenguas, y es lógico que surja una lengua nueva que sea combinación de las ya existentes. Desde que el hombre aprendió a hablar todas las lenguas se han formado de esa manera, substrato tras substrato», manifiesta Andrew Lynch, profesor de Herencia Cultural Española en la Universidad de Miami.

«El fenómeno del spanglish se acrecentó con la explosión de Internet», añade. Con la aparición de la red de redes, una gran cantidad de nuevos vocablos como frame, link, cookie, chat o mail, sin traducción directa al castellano, se incorporaron a la jerga habitual. En algunos casos extremos se ha llegado incluso a conjugar verbos ingleses con desinencias propias del castellano. Yo chateo, tu chateas, el chatea, nosotros chateamos. Su uso es tan extendido y tan común que ha sido admitido por la Real Academia Española de la lengua.

Hoy ya es posible hasta leer El Ingenioso Hidalgo de Don Quijote de La Mancha en ingañol (spanglish). «In un placete de La Mancha of which nombre no quiero remembrearme, vivía, not so long ago, uno de esos gentlemen who always tienen una lanza in the rack, una buckler antigua, a skinny caballo y un grayhound para el chase», es el delirante arranque del texto que probablemente haya hecho removerse a Cervantes en su tumba.

Mientras tanto, desde las Academias de la Lengua de los distintos países hispanohablantes, se habla de «un mito comercial inexistente».

Como en casa

En el último censo llevado a cabo por el Gobierno de EE. UU., en el 2000, había 35.238.481 de hispanoparlantes afincados en EE. UU. Hoy se especula con más de 40 millones y fuentes del Departamento de Comercio aseguran que en el próximo censo, el del 2010, podría haber más de 60 millones de hispanohablantes en Estados Unidos.

«Hay dos formas de entender el Spanglish», dice Arturo Tenacio, psicólogo educativo en Shenandoah Middle School. «La primera es la manera española, egocéntrica, en la que está mal visto mezclar el español con el inglés. La segunda es la perspectiva global, en la que hay que tratar de competir. Es notable ver cómo los hijos que se han criado en inglés siguen hablando español, como nuestro idioma no desaparece, se funde con el inglés», manifiesta este psicólogo y profesor.

«Algunos dicen que el spanglish podría evolucionar como una lengua propia pero yo no creo eso», afirma un profesor. «No hay duda de que la mezcla de ambas lenguas empobrece tanto al español como al inglés, pero como con en todo, hay que ser optimista. A mí por ejemplo el inglés me colocó la gramática española en su sitio», añade Arturo. Inglés y español, español e inglés, dos baluartes comunicativos unidos por el uso. El español va conquistando las tierras norteamericanas. El inglés es, desde hace un siglo, el latín moderno, lazo de comunicación entre los humanos. ¿Y el spanglish?.

«Se produce una simbiosis difícil de explicar y un única entre las dos lenguas, congenian muy bien. Por ejemplo es inevitable utilizar expresiones del tipo: —Anyway, no me preguntes por qué, pero fluye—. O, —so, vamos para allá»—, manifiesta el psicólogo. «Algunos dicen que el spanglish podría evolucionar como una lengua propia pero yo no creo eso. Los latinos norteamericanos tienen muy claro que aunque el inglés es el idioma habitual de comunicación, el español sirve de gran ayuda», dice el profesor.

El spanglish, fruto de la tan conocida globalización. Lo que viaja al final se mezcla. «En España sufrimos de miopía histórica. No somos conscientes de la importancia que causó el descubrimiento de América. Produjo un cambio social, de religión, ideomático, arquitectónico y migratorio. Hoy esa influencia es mutua. Es como si vives rodeado de manzanas, pues al final haces sidra», concluye este polifacético entendido de la lengua. «Con fenómenos tan interesantes como el del spanglish nadie sabe por qué no hay un Instituto Cervantes aquí en Miami, la bien llamada capital de Latinoamérica».

¡Hola!

¿Has buscado tu consulta?

Si no la encuentras, rellena nuestro formulario: