Noticias del español

| | |

| Redacción
abc.es, España
Lunes, 5 de abril del 2010

HOMBRE, PERSONA, ¿TIPO?

CADA vez resulta más intenso el contacto entre hispanohablantes de ambas orillas.


De ahí se sigue que las influencias lingüísticas sean también más intensas. ¿Duraderas? El tiempo lo dirá. ¿Más de acá para allá que viceversa? Por lo menos visto y oído desde aquí, parece, o me parece, que nos llegan más modismos de los que exportamos a las Américas. Sólo parece.

De acá para allá, sin duda también «exportaciones». Ya en Hispanoamérica se va imponiendo desde ese pertinaz «tema» al no poco pertinaz «a nivel de». ¿Y de allende los mares? Entre otras llegadas, lo de «escuchar» en vez de «oír», vulgarismo que siglos ha enviamos y que se nos devuelve magnificado. En español de España, el verbo «oír» está casi muerto. Entre las aportaciones más recientes que vienen a través del Charco, una que se diría que de pronto ha estallado: «Tipo», por lo menos común y no inculto en Venezuela. «Tipo» como sinónimo de «hombre», de «persona».

Su usted, oh lector, hojea el diccionario académico y busca tal término, verá que proviene del latín «typus», a su vez procedentes del griego «túpos», con el significado de «modelo, ejemplar». Y luego nada menos que con catorce acepciones, más las correspondientes a frases hechas: «jugarse el tipo», «ser alguien su tipo», etcétera. Y cuando llegue a la acepción novena: «Individuo, hombre. Úsase en sentido despectivo.» Nada, pues, que no supiéramos, lenguaje corriente y a la vez empleado por personas cultas e incultas sin que se pueda calificar de malsonante, a no ser por la intención. pero en Venezuela, y tal vez en otros países hispanoamericanos…, «tipo» no equivale a palabra despectiva. De una persona de lo mejor se puede decir «este tipo…», y nadie se ofende. Aquí sería denominación ofensiva. ¿Sería? Va dejando de serlo.

Sin duda por los artes de birlibirloque en que también consisten los de hablar y escribir. Casi de súbito aparece, por las ondas sobre todo, el empleo de «tipo» para referirse a una determinada persona honorable, respecto de la cual nunca diríamos «tipo» a menos que quisiéramos molestarla en su presencia. O en su ausencia, criticarla. Ya, «tipo» por aquí, «tipo» por allá. Y lo cierto es que no suena muy bien, que digamos. Cosa que ofende al oyente, y que ofendería, cómo no, a la persona en cuestión. Por ahora, lo detecto sólo referido a varones. En femenino, es de lo más despectivo, aunque sorprendentemente el mismo diccionario académico lo considere ponderativo, uso que no suele ser el más común. Pero, ¿se llegará a «tipa» con el mismo sentido que se aplica al sexo masculino? Cosas veredes.

Cuanto menos amor a la lengua y a su cultivo hay, más proclives nos sentimos a toda suerte de neologismos. Y puesto que el uso hace ley, y lima asperezas desagradables, no sería extraño que «tipo» e incluso «tipa» a no mucho tardar se popularizaran en toda suerte de medios de comunicación de los más teóricamente respetables. Es fácil comprobar cómo las emisoras de radio se apuntan al tuteo cada vez más generalizado. ¿Al uso y abuso del tuteo, tan arraigado entre locutores y locutoras de Radio Nacional, le seguirá la proliferación del «tipoteo», y perdón por el palabro?

¡Hola!

¿Has buscado tu consulta?

Si no la encuentras, rellena nuestro formulario: