Noticias del español

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| Inés Izquierdo Miller
www.laprensa.com.ni, Nicaragua
Lunes, 1 de marzo del 2010

HABLEMOS DEL IDIOMA: NO GOLPEEN EL IDIOMA

Así reclamó Darío ante un error ortográfico.


Qué bonita la carta que me envía José Rafael Burgos Coronado, quien se declara «Amante de la cultura nicaragüense» y tiene su sitio website www.moralimpia.net, para la promoción del arte y la cultura.

Nos cuenta Burgos que nuestro admirable Rubén Darío en una carta de septiembre 10 de 1912, dirigida al señor Rodríguez Núñez y Cía., demuestra su preocupación por el uso del idioma cuando afirma: «No golpeen en esa forma nuestro hermoso idioma».

Darío se indigna porque en el envase de azúcar había un error ortográfico. El renovador del lenguaje, el hombre que utilizó de forma eficaz y maravillosa el idioma español, se indigna ante los descuidos en el uso correcto del idioma y fustiga a los responsables.

Los dejo con la hermosa misiva para que la tengan a mano cuando se enfrenten a un depredador del idioma.

Buenos Aires -Septiembre 10 de 1912-

Sres. Rodríguez Núñez y Cía.

Muy señores míos:

Literatos o periodistas, pensadores o hombres de negocios, todos formamos o recogemos alguna idea, ligeramente acariciada ante la aromática taza de café. Pues bien, al leer hoy en la carátula del paquetito que envuelve el azúcar que ustedes tan ingeniosamente presentan, me encuentro sorprendido por el precepto higiénico con que se sirven hacer toque de alarma a los consumidores de tan preciado y calorífico néctar. ¡Con qué higiene…! Y, díganme ustedes, señores azucareros, no sería mejor que para acreditar como debe, su respetable firma, se dedicaran un poquito a corregir aquello de TOZ…? ¿Son ustedes por ventura españoles? Pues si lo fuesen, no golpeen en esa forma nuestro hermoso idioma; y, si no lo son, vean que el escribir sin corrección esta lengua, que es la castellana, acredita, que: o son muy palurdos los que dirigen esa casa o no saben mantener con honra, el lenguaje que se habla hasta en los cielos.

Perdonen a su atento y pecador.

Rubén Darío.

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