Noticias del español

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| Inés Izquierdo Miller
La Prensa (Managua, Nicaragua)
Martes, 26 de diciembre de 2006

HABLEMOS DEL IDIOMA: CUIDADO CON EL ABUSO DE LA CONJUNCIÓN PUES

Cuando revisamos el diccionario de la Real Academia Española (DRAE) podemos encontrar que aparecen los siguientes aspectos con referencia a pues: (Del lat. post). Conjunción que denota causa, motivo o razón. «Háblale tú pues lo conoces más que yo». Pero también puede funcionar con valor condicional —«Pues el mal es ya irremediable, llévalo con paciencia»— o con valor continuativo como en «Repito, pues, que hace lo que debe». También puede tener valor ilativo.


A veces aparece al principio de la cláusula para apoyarla o encarecer lo dicho en ella: «Pues como iba diciendo» o «¡Pues no faltaba más!». Como conjunción puede tener diversos significados en dependencia del tono con que se pronuncia. Se emplea también como adverbio afirmativo o de tiempo.

Otra forma de usar el pues es como interjección coloquial para denotar la certeza de un juicio anteriormente formado, o de algo que se esperaba o presumía: «¡Pues, lo que yo había dicho!, ¡Pues, se salió con la suya!»

Claro que éstos son sólo algunos ejemplos; hay más, el pues tiene muchas funciones dentro de la lengua castellana, pero eso no indica el destrozo que ciertas personas hacen de nuestro idioma al emplear las llamadas muletillas idiomáticas, que al igual que en el caso de alguien que le falta un miembro se apoya en muletas, en el plano lingüístico a quienes les falta vocabulario, conocimientos o dominio del tema terminan diciendo pues cada cinco segundos.

Es lamentable ver a los Padres de la Patria o a los presentadores de radio y televisión abusando del pues o del bueno. Cada vez que van a iniciar un segmento o un programa dicen «Bueno, el día de hoy …». Eso es un disparate, símbolo de pobreza de vocabulario y carencia de ideas sólidas en el cerebro, ya que bueno es un adjetivo que indica lo contrario de malo, e imagínense que después del bueno presentan una desgracia, un accidente o una noticia luctuosa y ahí la periodista o el periodista sin ver la relación con el contenido suelta ese bueno que le destroza el ánimo a cualquiera.

Igual sucede con pues, si tienen la paciencia y el tiempo para contar la cantidad de veces que muchas personas utilizan cuando hablan es algo extraordinario, cada dos palabras intercalan un pues. Eso es demasiado.

Utilicemos el pues, no es ningún disparate, pero no nos ahoguemos en una piscina de esta conjunción, demasiado de algo siempre es dañino.

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