Noticias del español

| | | | | | | |

| Mirey Haralampieva

Gómez Font: «El español en los medios goza de buena salud, no hay que mejorarlo»

Lo recalcó Alberto Gómez Font, coordinador general de la Fundéu BBVA, quien participó junto con el periodista y escritor Diego Carcedo en el foro entre búlgaros y españoles sobre «Lenguaje y Medios de Comunicación», que se celebró en el Instituto Cervantes de Sofía los pasados 14 y 15 de octubre.

Este seminario, en el que se hizo hincapié en cómo mejorar el lenguaje en los medios y en el desarrollo de la escritura y el periodismo fue, según los presentes, «muy útil» para estudiar de qué manera llegan al público el búlgaro y el español a través de la prensa, radio y tv.

Font y Carcedo llegaron a Bulgaria con la caída de los primeros copos de nieve para compartir varias horas con escritores y profesionales de la comunicación del país, con quienes analizaron el panorama periodístico español, que calificaron de «muy bueno», y de quienes conocieron otras formas de reflejar la realidad: la de una Bulgaria en alerta por el porvenir de su forma de hacer periodismo y por cómo usarán su idioma los jóvenes que se están embarcando en la profesión.

En su discurso sobre «Cómo mejorar el lenguaje en los medios», el coautor del Manual de Español Urgente —útil para cualquier hispanohablante— destacó, entre otros aspectos, el uso «muchas veces superfluo» de extranjerismos en el castellano, —como son consomé, del francés, o la terminación –ísimo, italiana—, además de algunas palabras ya corrientes en los medios y que han sido objeto de ataques políticos, entre estas miembras o cancillera. En este sentido, dio el a la «revolución de la lengua en los medios» al ritmo de una sociedad en desarrollo y un no al temor a usar términos de otras lenguas —como ocurre en Bulgaria con las influencias rusas y turcas— ya que «son fuentes de enriquecimiento». «No hay que olvidar que la Real Academia Española siempre está atenta a lo que decimos los hispanohablantes y si una palabra empieza a asentarse, con el tiempo se incluye en el diccionario. Fue el caso de vos, tú en Centroamérica, que ya se usa en muchísimos manuales de enseñanza de la lengua española y que está aceptado por la RAE», ejemplificó Font.

Modelos a seguir

Font puntuó que el hecho de que el español goce de buena salud en los medios, «nos hace pensar que los periodistas hacen bien su trabajo y que sólo se equivocan en el 0,51 % de lo que hacen, pero como están en el escaparate, por mínimos fallos se les juzga mal». No compartieron la misma opinión expertos búlgaros del sector como Valerii Todorov, director general de Radio Nacional de Bulgaria, para quien «nuestro periodismo necesita de una mejora de calidad, con la edición de un diccionario de semántica búlgara y con la exigencia de nuevas normas para hacer periodismo». Una visión bien compartida la tuvo la también periodista Velislava Dureva, quien demostró con sus extractos de periódicos búlgaros «la cruda realidad que nos rodea, ya que en nuestra prensa abundan titulares y textos con términos disparatados que luego son usados en las calles, lo cual empobrece cada vez más nuestra cultura». Destacó también el trato a la mujer en la prensa, el cual calificó de materialista y «bastante absurdo».

Si preguntamos a Font por cómo ve que el lenguaje de algunos personajes de la vida pública búlgara pueda influir, a través de los medios, en el habla de los ciudadanos, lo tiene claro: «la gente con la cabeza un poquito amueblada sabe de quién debe tomar un modelo y de quien no. Hay que ser muy torpe e inseguro lingüísticamente para tomar como modelo a una persona que no usa bien un idioma. Pueden influir por ejemplo los políticos en los periodistas, y los periodistas en los hablantes, sí; se puede poner de moda una palabra, pero no tantas expresiones tal y como dan a conocer los compañeros».

Eso sí, transmite un mensaje de calma: «los búlgaros tienen la suerte de que están examinando una lengua que se habla en un país, y no excesivamente grande. Cuando hablamos del español hablamos de la lengua hablada en 21 países con ciertas diferencias de un país a otro, y con una dinámica mucho más rápida, por lo cual creo que el problema aquí tiene una rápida solución: hay que denunciar los malos usos para que la gente tome modelo de prestigio o de lengua culta, y sin salir de un entorno casi familiar».

Libertad para informar

Por su parte, Diego Carcedo, presidente de la Asociación de Periodistas Europeos y escritor, intervino en la sesión «Periodismo y escritura», en la que recordó lo que fue ejercer la profesión en la época franquista, en la que se obligaba a informar sobre los intereses del Gobierno escribiendo siempre con «equilibrios». Por aquel entonces, en el que el propio régimen tenía su terminología y en el que la palabra democracia estuvo prohibida, destacó que «se escribía entre líneas, sin calidad, y con el uso de mucha literatura para ser lo menos claro posible», lo que tras la democracia cambió y comenzaron las motivadas investigaciones; a hablarse con libertad de la Iglesia.

Carcedo opina que hoy, con el buen ambiente de trabajo del que gozan los periodistas, «es mucho mejor escribir bien y de forma sencilla, lo cual encierra mucho valor». En resumen, se alegra de poder coincidir con Font en que «el periodismo ha avanzado muchísimo y hoy en España se escribe bien». Eso sí, le preocupan temas como el terrorismo vasco, «ya que los terroristas tienen su propia terminología, la expanden y hacen que los periodistas se equivoquen. No hay más que recordar el uso cotidiano de la palabra abertzale en los periódicos, la cual quiere decir patriota, una equivocación que ningún profesional debe permitirse».

En el seminario, gracias al que los presentes pudieron conocer de primera mano las realidades periodísticas de ambos países —organizado por la Asociación de los Periodistas Hispanohablantes de Sofía (presidida por Kadrinka Kadrinova)—, participaron Rosa Moro, directora del Instituto Cervantes de Sofía; Totka Monova, decana de la Facultad de Periodismo de la Universidad de Sofía San Clemente de Ojrid; Boyko Lambovski, poeta y periodista del periódico Sega y el escritor Yasen Borislavov, entre otros profesionales de la prensa y radiotelevisión búlgara.

¡Hola!

¿Has buscado tu consulta?

Si no la encuentras, rellena nuestro formulario: