Noticias del español

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| Fabio J. Guzmán Ariza
Academia Dominicana de la Lengua
Agosto del 2009

¿ES EL ESPAÑOL UN IDIOMA MACHISTA? (3 de 3)

En el artículo anterior, explicamos cómo los sustantivos genéricos o colectivos pueden utilizarse para evitar del uso el genérico masculino, sin producir el recargamiento y la redundancia del desdoblamiento o del uso de la barra, el paréntesis o el símbolo de la arroba. En este último artículo de la serie, describimos otros procedimientos que sirven también para este propósito.


METONIMIA

La metonimia es una figura retórica que consiste en designar una cosa con el nombre de otra con la que guarda una relación de causa a efecto o viceversa, el signo por la cosa significada, las personas por su cargo o profesión, etc. Por esto último, sirve a menudo para evitar el uso del masculino genérico. Veamos varios ejemplos:

En vez de decir:

1) Los electores deben votar entre las 6 de la mañana y las 6 de la tarde.

Los y las electores deben votar entre las 6 de la mañana y las 6 de la tarde.

2) Está prohibido a los gerentes y a los socios contratar con la sociedad.

Está prohibido a los y a las gerentes y a los socios y socias contratar préstamos con la sociedad.

3) El presidente de la asamblea deberá ordenar al secretario preparar la nómina de asistencia.

El o la presidente (o el presidente y la presidenta) de la asamblea deberá ordenar al secretario o a la secretaria preparar la nómina de asistencia.

4) Los jueces son nombrados por la Suprema Corte de Justicia.

Los y las jueces (o los jueces y las juezas) son nombrados por la Suprema Corte de Justicia.

Se dice:

1) El electorado debe votar entre las 6 de la mañana y las 6 de la tarde

2) Está prohibido a la gerencia y a las personas socias contratar préstamos con la sociedad.

3) La presidencia de la asamblea deberá ordenar a la secretaría preparar la nómina de asistencia.

4) La judicatura es nombrada por la Suprema Corte de Justicia.

PERÍFRASIS

La perífrasis o circunloquio es una figura retórica que consiste en expresar algo por medio de un rodeo de palabras: «el personal docente» por «los profesores», «la diosa Themis» por «la justicia», etc. Por su naturaleza, se presta para eludir el genérico masculino como se ilustra a seguidas:

En vez de decir:

1) El trabajo de los domésticos no se sujeta a ningún horario.

El trabajo de los domésticos y de las domésticas no se sujeta a ningún horario.

2) Los ancianos que se encuentren en un estado habitual de imbecilidad, enajenación mental o locura, podrán ser sometidos a un proceso de interdicción.

Los ancianos y las ancianas que se encuentren en un estado habitual de imbecilidad, enajenación mental o locura, podrán ser sometidos y sometidas a un proceso de interdicción.

Se dice:

1) El trabajo del servicio doméstico no se sujeta a ningún horario.

2) Las personas mayores que se encuentren en un estado habitual de imbecilidad, enajenación mental o locura, podrán ser sometidas a un proceso de interdicción.

QUIEN/ES Y LA/S PERSONA/S

Para evitar el abuso o la ambigüedad que pueden generar los pronombres masculinos en sentido genérico, muy comunes en nuestros códigos, podemos sustituir «el/los que» por «quien/quienes» o por «la/s persona/s que». Ejemplos:

En vez de decir:

1) El que voluntariamente mata a otro, se hace reo de homicidio.

2) Los que suscriben…

Se puede decir:

1) Quien voluntariamente mata a otro, se hace reo de homicidio.

La persona que voluntariamente mata a otra, se hace reo de homicidio.

2) Quienes suscriben…

Las personas que suscriben…

APOSICIÓN

La aposición es una construcción gramatical en la que un sustantivo o un grupo nominal sigue inmediatamente a otro sustantivo para explicar algo relativo a este último; por ejemplo, «Gaceta Judicial, la revista dominicana sobre temas jurídicos, se publica mensualmente»; «Santo Domingo, capital de la República Dominicana, tiene dos millones de habitantes». Las aposiciones y otros tipos de complementación sirven para sustituir los pesados desdoblamientos, clarificando que el masculino genérico se está utilizando con tal, como en los siguientes casos:

En vez de decir:

1) Los jueces fueron apresados luego del golpe de estado

Los y las jueces (o los jueces y las juezas) fueron apresados luego del golpe de estado.

2) Son ciudadanos todos los dominicanos que hayan cumplido 18 años de edad.

Son ciudadanos y ciudadanas todos los dominicanos y dominicanas que hayan cumplido 18 años de edad.

OMISIÓN DE DETERMINANTES

Cuando el sustantivo vale tanto para hombres como mujeres (gerente, oficial, recurrente, juez , presidente, solicitante, declarante, denunciante, joven, titular, estudiante, docente, profesional), se puede prescindir del artículo definido usando el adjetivo «cada»:

En vez de decir:

1) Todos los gerentes…

2) Todos los recurrentes…

Se puede decir:

1) Cada gerente…

2) Cada recurrente…

Razones de espacio no me permiten en esta ocasión describir con detalles otros recursos a disposición del hispanohablante para aminorar la carga sexista del idioma. Por el momento, me sentiré satisfecho si con estos artículos sobre el sexismo en la lengua española he logrado que mis lectores, mujeres y hombres, tomen conciencia de la existencia del problema y de los múltiples medios para remediarlo.

En los últimos tiempos, el habla cotidiana ha femenizado muchas profesiones y títulos, sin necesidad aparente: jueza, presidenta, oficiala, etc. El tema merece un artículo aparte.

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