Noticias del español

| Héctor G. Barnés (El Confidencial.com, España)

Errores comunes: las palabras a las que no debemos poner tilde, aunque lo hagamos

No hay nada que conduzca a tantas confusiones como la acentuación gráfica de algunas palabras del idioma español. A pesar de que solemos conocer las reglas generales (las esdrújulas se tildan siempre, las palabras llanas también si no acaban en –n, –s o vocal, por ejemplo), algunas excepciones y diversos neologismos, así como revisiones gramaticales, pueden conducirnos a equivocación.

Como se señala en Las 500 dudas más frecuentes del español (Espasa) del Instituto Cervantes, en español la mayor parte de las palabras no necesitan tildes puesto que «se ajustan a la terminación prototípica correspondiente con su acentuación». Es en aquellos casos en los que la terminación no coincide con la prototípica donde se suele utilizar la tilde, y por esa misma razón, los monosílabos no llevan tilde, salvo en los casos en que es necesaria una tilde diacrítica para evitar confusiones de significado.

Con el objetivo de resolver las dudas que suelen surgir a la hora de aplicar estas reglas, los autores del volumen, Florentino Paredes GarcíaSalvador Álvaro García Luna Paredes Zurdo realizan una serie de recomendaciones que aquí recogemos someramente sobre las palabras que solemos tildar, en muchos casos, incorrectamente. Y, antes de empezar recuerden: no hay que confundir el acento prosódico con el ortográfico (la tilde), por mucho que en el lenguaje común se suelan utilizar «acento» y «tilde» como equivalentes.

Tictacs

En apariencia, y siguiendo la regla que dice que las palabras agudas acabadas en –s llevan tilde, algo semejante debería ocurrir con «tictacs» (o con «esnobs» o «mamuts»). Se trata de una excepción por la cual dichas palabras, si su –s final va antecedida de otra consonante, no llevan tilde.

Palabras llanas acabadas en –n

En principio, no debería haber ningún problema a la hora de tildar palabras como «volumen», «joven» o «examen», puesto que son llanas y acaban en –n. La confusión surge debido a que el plural de dichas palabras («jóvenes», «exámenes») sí lleva acento gráfico.

Adverbios acabados en –mente

Foto: Corbis (El Confidencial.com)

Foto: Corbis (El Confidencial.com)

La regla para estos adverbios es siempre la misma: solo lo lleva el primer elemento del compuesto y únicamente en el caso de que el adjetivo a partir del cual es formado la llevase en origen. Por ello, «tranquilamente», «pausadamente» o «especialmente» no llevan tilde, ya que provienen de «tranquilo», «pausado» y «especial», mientras que «rápidamente», «fácilmente» o «inútilmente» sí lo hacen, puesto que están originadas a partir de «rápido», «fácil» o «inútil».

Fue, dio, vio y fui

Si nos hemos puesto de acuerdo en que los monosílabos no llevan tilde, ¿por qué se la ponemos a estas palabras? Como se señala en el volumen, una posible explicación es que otras palabras que, como ellas, corresponden a la primera o tercera persona del singular del pretérito imperfecto simple de indicativo, sí lo llevan («entró», «cogió», «salió»).

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