Noticias del español

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| Oscar Domínguez
La Patria (Colombia)
Miércoles, 6 de Febrero del 2008

ENFERMO DE LAS TILDES

Está bien que en un país en donde la gente se mata por un gerundio, la Pontificia Bolivariana haya establecido clínica prepago para enfermos terminales de la ortografía y la gramática.


Confieso que he vivido, bebido y comido, pero confieso que también a veces amanesco enfermo de las zetas. Otras beces me enfermo de la b larga. Cuando escribo baca es porque sufrí amnesia parcial de la v corta.

De pronto. hay momentos en que me enfermo de las comas y solo me dictan los puntos que pongo. en cualquier parte.

Días hay que amanecemos enfermos de las tildes. Las pálabras graves se vuelven esdrújulas, y las esdrujulas se hacen la liposucción y quedan convertidas en llanas.

¿Cómo se yama esa enfermedad que le ace confundir a uno la y con la ll, o que se le borren las haches del disco duro?

Está bien que en un país en donde la gente se mata por un gerundio, la Pontificia Bolivariana haya establecido clínica prepago para enfermos terminales de la ortografía y la gramática. Felicitaciones por el gratuito Consultorio del Idioma.

Preside el consultorio un severo doctor García Posada a quien vimos retratado con una prominente panza de Sancho donde reposan todas las tildes y comas que se ha engullido. (Bueno, no son tantas porque siempre ha sido un implacable guachimán de la lengua. Para ser amigo suyo, primero hay que pasar un exigente examen de ortografía).

Armado de su bisturí gramatical, Juan José atiende desde un despacho ametrallado de diccionarios.

Si abogados y médicos cobran de acuerdo con el número de diplomas que cuelgan de la pared, el doctor García se hace acompañar de toda una batería de diccionarios. Y no cobra.

Encabeza la lista el diccionario de la casta María Moliner. Que no falten los manuales de español urgente de la agencia Efe, lo mejor de lo mejor (www.efe.es/esurgente/lengua.es, el Panhispánico de dudas que siembra más de las que despeja, el utilísimo Diccionario de dudas de Manuel Seco (hay una edición proletaria baratísima), y, claro, el diccionario de la Real Academia Española (www.rae.es). Debe tener el Clave que es del carajo, como decía Santa Teresa cuando redondeaba un buen soneto o lograba escurrirle el bulto a otra tentación bien exquisita.

Los internistas bolivarianos de la luenga lengua atienden en jornada continua en ([email protected]) Bisturí García Posada abandonó a su familia y al Niño Dios el 24 de diciembre para aclarar por internet que se pueden freír o fritar buñuelos.

Hay otros duchos en el idioma que conviene leer. Y agradecer. (Para empezar, los correctores de este periódico que con su trabajo silencioso nos hacen quedar como hachas en el idioma).

Los martes en (www.lapatria.com) de Manizales, Efraím (con eme) Osorio, se deja venir con clases magistrales que nos recuerdan a doña Lucila González de Chaves de El Colombiano quien ahora tiene los sábados a Abel Méndez en la sección de cacería de gazapos.

Hay tantas ayudas para no violar los derechos humanos del idioma, que sería imperdonable escribir veso con b pequeña así sepa igual que con b larga, como en el poema de Robledo Hortís (perdón, Ortiz).

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