Noticias del español

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| Eileen Truax
La Opinión Digital (Los Ángeles)
Lunes, 4 de febrero del 2008

¿EN INGLÉS O EN ESPAÑOL?

La interacción en un hotel de Nuevo México es una pequeña muestra de la cultura bilingüe en el norte del estado.


«¡Lauraaaa, ya se acabó el jamooooón!». El grito en español proviene del interior de la cocina del restaurante de un hotel, y segundos más tarde sale una mujer que, después se sabe, es Laura, con una bolsa del jamón picado que se usa para preparar omelettes.

Cuando llega con su compañera, quien atiende a los huéspedes que bajan a desayunar, le entrega la bolsa y le habla en inglés; y la que está cocinando le responde en el mismo idioma. Atiende a los comensales en inglés, pero cuando se van platica con la chica que acomoda los platos, y con ella habla bajito, en español.

Para algún observador, parecería que tienen instrucciones de no hablar en su idioma materno frente a los clientes, pero resulta que no. «Noooo», dice la mujer que prepara los omelettes y que no quiere decir su nombre, así que pide que la llamen «Rosita». «Aquí no nos prohiben que hablemos en español, pero viene mucho americano y una tiene que hablarles en su idioma, ¿verdad?», responde.

La ironía es que esa mañana, los clientes que predominan son latinos. Un hombre que platica en la mesa con su familia, en español, se para de su asiento y pide un waffle en inglés. Una empleada le explica en el mismo idioma que cada comensal se prepara su propio waffle usando una máquina. Más tarde la misma empleada platica con sus compañeras en español.

Un 44 % de los habitantes de Albuquerque son hispanos. Tal vez por eso por toda la ciudad, en un pequeño negocio y en un gran almacén, la situación es similar: el idioma que se escucha predominantemente es el inglés, pero «en corto», en familia, mucha gente habla en español, y nadie parece incomodarse.

Rosita piensa que entre los empleados de su lugar de trabajo, hablar en español es una señal de confianza, de familiaridad. Con el gerente, por ejemplo, aunque no hay problemas, hablan en inglés, aunque es latino. Con los que si no hablan mucho es con algunos «de los de limpieza»; unos, aunque son hispanos, son jóvenes y hablan «puro en inglés»; otros son afroamericanos y pues ahí sí, ni cómo hacerle.

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