Noticias del español

| |

| Federico Ysart
Infolatam (España)
Lunes, 2 de octubre del 2006

EL VALOR DE UN IDIOMA

«La valoración o cuantificación económica de los idiomas es cuestión recurrente no sólo entre lingüistas sino, y sobre todo, analistas financieros y empresarios. Disponer de una lengua franca, papel que hoy desempeña el inglés a escala mundial, como el francés lo fue dos siglos antes, constituye una importante fortaleza. El español ya lo es para quinientos millones de europeos y americanos, fundamentalmente».


Hace tres años, el académico Martín Municio dirigió un estudio que cifraba en un valor equivalente al 15 % del Producto Interior Bruto nacional lo que el idioma español aporta a la economía del país; un valor equivalente a los beneficios que genera el turismo.

Por su parte, el profesor José Luis García Delgado, director de otro proyecto en curso sobre el tema, define nuestra lengua como una empresa multinacional singular, dotada de un patrimonio extraordinario y de una matriz mundial y no de un único país. Efectivamente, por cada ciudadano español hay diez en el resto del mundo que tienen la española como lengua materna.

El investigador principal para el área de Lengua y Cultura del Real Instituto Elcano, Jaime Otero, ha recordado que en la última década del pasado siglo España se convirtió en el primer inversor extranjero en Hispanoamérica y «muchos ejecutivos de las empresas inversoras percibieron que la lengua y cultura comunes, unidas a ciertos valores compartidos y experiencias políticas similares, ofrecían excelentes oportunidades a los inversores peninsulares».

Esa es una de las dimensiones de ese activo económico que representa el español o castellano. Impulsado sin duda por esa causa, la demanda de enseñanza del español en el mundo ha crecido espectacularmente. Por ejemplo, las matrículas del Instituto Cervantes en los centros que tiene repartidos por el mundo de habla no hispana crecieron el 15% en el último año.

En Estados Unidos, el número de doctorados en Spanish Language & Literature superó en la década de los 90 al de doctorados equivalentes en francés y alemán, y en los últimos años, los países hispanohablantes han sido el segundo destino de los universitarios estadounidenses que salen al extranjero.

Pero además de su incidencia en los diversos sectores de la enseñanza, el activo que representa el español se manifiesta en otras industrias culturales y del ocio, como los sectores editorial, audiovisual, turístico, y otros servicios a las empresas y las tecnologías de la información y las comunicaciones, como Internet.

El profesor Andrés Pedreño, fundador de iniciativas en la red tales como la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes o el portal Universia en el que participa la práctica totalidad de las universidadades iberoamericanas, incluidas las portuguesas y brasileñas, naturalmente, ha manifestado que una política integral para la promoción del español, clave para maximizar los beneficios de la lengua, pasa por identificar todas sus potencialidades actuales: la internacionalización de las empresas y la gestión empresarial, el comercio exterior, los flujos migratorios y los mercados de trabajo y por supuesto los efectos potenciales de la economía de la red.

En este panorama, las palabras pronunciadas por Jorge Edwards, uno de los exponentes más brillantes de la creación literaria en lengua española, que acostumbra a dividir el año entre su Chile natal y el Madrid de los Austrias, resultan clarificadoras. El gobierno español debe asumir su cuota parte en la defensa y promoción de la segunda lengua lengua más hablada en el mundo occidental, como corresponde a un activo nacional de primera magnitud.

¡Hola!

¿Has buscado tu consulta?

Si no la encuentras, rellena nuestro formulario: