Noticias del español

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| Miguel Ángel Andreetto
eldiariodeparana.com.ur, Uruguay
Jueves, 11 de marzo del 2010

EL HABLA DE LOS ARGENTINOS

Con la comisión constituida por cuarenta y seis de sus miembros, y el importante concurso de figuras prominentes de la literatura contemporánea —entre ellos Mario Vargas Llosa y Arturo Pérez Reverte— la Real Academia Española de la Lengua está considerando la posible adopción de medidas orientadas, estímase, a la impresión de un sello más simple y moderno al español.


Por cierto, la tarea que se han propuesto los integrantes de la referida comisión no es nada fácil. Originada ella en el permanente fluir de formas y construcciones debidas a la urgencia con que se vive por estos días del siglo XXI, queda nuevamente demostrada la permanente creación característica de la lengua castellana, que ya ponía de manifiesto Emilio Lorenzo en una obra de sólidos fundamentos.(1) Ese panorama continúa dándose cada vez más amplio entre los hispanohablantes, fenómeno de incontenibles proyecciones hasta en los propios Estados Unidos.

VERSIONES FONÉTICAS.

Frente a lo así expuesto, circulan en tan vasta comunidad lingüística versiones fonéticas de vocablos de raigambre inglesa como marketing, parking, sex appeal, por ejemplo, de virtual inclusión en la venidera edición del diccionario oficial. En favor de ese criterio, los académicos han ponderado y tenido cabalmente en cuenta la importancia del uso del vocabulario, nota que ya puntualizaba en la vieja Roma el poeta Quinto Horacio Flaco (65-8 a.C.) en su Epístola ad Pisones . Vale decir, al final de todas cuentas —no decimos nada nuevo— que en ese aspecto finca la vida del lenguaje (del latín linguam agere, al pie de la letra «mover la lengua»).

Para corroborarlo, una vez más, el director de la secular corporación con asiento en Madrid, don Víctor García de la Concha, ha sido gráficamente terminante: «Las lenguas que no avancen al ritmo de la realidad posiblemente desaparezcan». Y agrega un concepto categórico, que ratifica en plenitud aquel aserto: «Para sobrevivir, una lengua debe ser usada por un gran número de personas, tener un sistema unitario y estar actualizada en la tecnología».(2) Su opinión conlleva, por así decir, la ineludible necesidad de ajustarse a la tónica social, específica, de los incesantes avatares de la vida de hoy.

PECULIARIDADES LÉXICAS.

La última edición del diccionario registra algunas peculiaridades del español actual, que irradian connotaciones con el habla de los argentinos, por lo que no podemos soslayarlas. Así, en el primer tomo figura el sustantivo chupóptero : m. coloq. Persona que sin prestar servicios efectivos, percibe uno o más sueldos».(3) Más adelante aparece «ñoqui […] Arg. Empleado público que asiste al lugar de trabajo sólo en fecha de cobro».(4)

Párrafo de otra naturaleza merece, por cierto, el sustantivo «balotaje (del francés ballottage ): m. Arg., Bol., Par. y Ur. En el sistema electoral, segunda vuelta que se realiza entre los dos candidatos más votados cuando ninguno ha obtenido la mayoría requerida».(5) Sin embargo, pareciera que la grafía propuesta por la Academia no se hubiera consolidado entre los hablantes argentinos y su expresión escrita, al punto de que en la lengua informativa, el uso vacila entre las dos formas. Nuestra observación se fundamenta cotidianamente en lugares de diarios metropolitanos, de los cuales ofrecemos dos: «Lacalle teje alianzas para el ballotage» (La Nación del 4 de octubre de 2009) «El Frente Amplio se impuso en el Uruguay, pero habrá balotaje» (Clarín del 26 de octubre de 2009).

Ha ganado notoria difusión en el deporte el término sponsor, proveniente del latín sponsio, onis, con la acepción de 'fianza, garantía', de frecuente empleo entre los clásicos Marco Tulio Cicerón (106-43 a.C.), Tito Livio (59 a.C.-17 d.C.) y otros.(6) Martín Alonso aventura las formas esponsio y esponsor, por exigencias no ajenas a la ley del menor esfuerzo.(7) Por su parte, la Academia no incluye sponsor, ni su derivado sponsoreo; pero sí resulta posible reproducir lugares, que acreditan su uso en diarios: «Los sponsors del equipo platense lograron resultados inesperados; otros patrocinantes podrían sumarse […] (La Nación de Buenos Aires del 13 de diciembre de 2009).

[…] tendrán una exposición mediática superior a la que se esperaba al momento de firmar los contratos de sponsoreo» (ídem). «Después de Boca y Ríver, somos uno de los clubes que más gana por sponsoreo (idem). «Tiene un equipo de doce años […] sponsoreado por la Embajada de nuestro país (La Nación de Buenos Aires del 17 de enero de 2010).

A pesar del mencionado no registro la Academia acoge en el diccionario las formas esponsorización, «acción y efecto de esponsorizar», y este infinitivo con la acepción de «patrocinar, apoyar o financiar una actividad». (8) Ante lo expuesto, nos permitimos formular la siguiente pregunta, como aporte al vocabulario de gran número de hispanohablantes. ¿No habrá llegado la oportunidad de legitimar el empleo del sustantivo e incluirlo en la venidera edición del diccionario?

N O T A S

(1) LORENZO, EMILIO, El español de hoy, lengua en ebullición, Gredos, Madrid, 1971.

(2) Citado por Oppenheimer, Andrés, en El español del futuro, aparecido en La Nación de Buenos Aires del 27 de octubre de 2009.

(3) REAL ACADEMIA ESPAÑOLA DE LA LENGUA, Diccionario de la…, Espasa Calpe, Madrid 2001, T. I, Pág. 545.

(4) ídem, T. II, Pág. 1600.

(5) ídem, T. I, Pág. 278.

(6) DE MIGUEL, RAIMUNDO, Nuevo Diccionario Latino-Español Etimológico, Agustín Yubera Madrid, 1875, Pág. 876.

(7) ALONSO, MARTíN, Enciclopedia del Idioma, T. II, Aguilar, Madrid, 1947, Pág.1865.

(8) REAL ACADEMIA ESPAÑOLA DE LA LENGUA, Op. Cit., T. I, Pág. 983.

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