Noticias del español

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| María Luisa García Moreno
Periódico Granma, Cuba
Del 24 al 31 de diciembre del 2010

EL ESPAÑOL NUESTRO: VETA

Entre sus acepciones, veta, del latín vitta, significa «vena», «faja o lista de una materia que por su calidad, color, etc., se distingue de la masa en que se halla interpuesta»; «filón metálico» y, en un sentido coloquial, «aptitud de alguien para una ciencia o arte». En el Diccionario de la lengua Alkona, aparece la expresión familiar descubrir la veta de uno, como «enterarse de sus inclinaciones, intenciones o designios».


Los sinónimos vetar «poner el veto» y vedar «prohibir por ley, estatuto o mandato», «impedir, estorbar o dificultar» hallan su concreción en el sustantivo veto, literalmentre «yo prohibo». Se utiliza para denotar que una determinada parte tiene el derecho a parar unilateralmente una pieza de legislación, como ocurre en el Consejo de Seguridad de la ONU.

Según el Diccionario Panhispánico, cuando se usa un sustantivo colectivo como núcleo del sujeto, el verbo debe ir en singular, así como los pronombres o adjetivos a él referidos y se considera incorrecto establecer la concordancia de acuerdo con el sentido plural del nombre colectivo, y no con su condición gramatical de sustantivo singular: La mayoría de los asistentes al concierto aplaudió. La concordancia en plural es admisible solo cuando se pasa de una oración a otra; en ese caso, al segundo verbo le corresponde, en realidad, un sujeto plural tácito (que se supone o infiere): La multitud se acercaba y, en cuanto veían al líder, aplaudían. En las oraciones copulativas (predicado nominal), cuyo atributo es un sustantivo, tanto el verbo como el atributo van en plural: Esta gente son asesinos; pero si el atributo es un adjetivo, es incorrecta la concordancia en plural: Esa gente es desordenada.

Un lector me remite varias frases que evidencian esa pobreza del lenguaje, de la que les he hablado en otras ocasiones. Expresiones como: Nada, la gira fue muy buena. Nada, que estamos preparando un nuevo disco. Si algo, te llamaré más tarde. Si algo, no le digas nada. Expresiones, en las que los pronombres indefinidos nada y algo se indefinen hasta que, de tanto abuso, se vacían por completo de significado y golpean nuestros oídos hasta lo indecible. De igual modo, ahora todo es súper, súper y súper. Nuestro español es una lengua riquísima, cada palabra tiene un montón de sinónimos, ¿por qué no los usamos?

«Los numerales ordinales expresan orden o sucesión en relación con los números naturales e indican el lugar que ocupa, dentro de una serie ordenada, el elemento al que se refieren […] Generalmente son adjetivos, y pueden ir antepuestos o pospuestos al sustantivo, aunque suele ser más frecuente la anteposición: Vivo en el primer piso». La Fundación del Español Urgente ha reiterado que es correcto el uso de ordinales y cardinales con nombres de acontecimientos, aniversarios, celebraciones, etc., si bien resulta común utilizar el ordinal hasta 20 y a partir de esta cifra el cardinal: Sexto (o 6to.) período ordinario de sesiones, 22 Festival Internacional de Ballet. También es válido emplear números romanos: XXVI Feria Internacional de La Habana. Conviene aclarar que si no se trata de este tipo de acontecimientos, el cardinal se emplea detrás del nombre: piso quince.

A pesar y a pesar de son locuciones o frases conjuntivas. Singnifican «contra la voluntad o gusto de las personas y, por extensión, contra la fuerza o resistencia de las cosas»: Lo hizo a pesar del criterio de todos. Como me escribe un lector, después de esa expresión debe seguir algo contrario a lo realizado que justifique el pesar que se siente. Lo mismo ocurre con la frase adverbial a pesar de los pesares, «a pesar de todos los obstáculos».

Me llama la atención una lectora acerca de la construcción de algunas frases de moda en el medio televisivo, las cuales presentan, cuando menos, el defecto de ir contra el principio de la economía: Jestaremos informando» en vez de informaremos; «tomar la decisión», en vez de decidir, «dar una explicación», en vez de explicar… De igual modo destaca que un comunicador no debe decir lo que hará —«Les comento…», «Les diré…» «…y termino con…», así como otras fórmulas similares— sino ir de forma directa a la noticia. Creo que es muy importante que los comunicadores conozcan estas opiniones, de quienes son tanto lectores como televidentes.

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