Noticias del español

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| María Luisa García Moreno
Periódico Granma, Cuba
Del 13 al 22 de diciembre del 2010

EL ESPAÑOL NUESTRO: ORDENAMIENTO DE LAS PALABRAS

En español, el orden de los factores sí altera el producto: ya les he hablado de que, aunque en español el ordenamiento de las palabras en una oración no obedece a criterios rigurosos, no deja de haber cuestiones lógicas que es necesario tener en cuenta. Vean, por ejemplo, el siguiente titular tomado de una publicación: «Policía detiene a asesino confeso de periodista en noreste de Brasil». ¿Acaso la idea no quedaría más clara si la escribiéramos así: Policía detiene a confeso asesino de periodista en noreste de Brasil? Como tanto el adjetivo confeso como la expresión de periodista modifican a asesino, colocar uno delante y otro detrás favorece la claridad.


Hay neologismos que son absolutamente innecesarios como compact —disco compacto— o feedback —retroalimentación—. Sin embargo, hay realidades nuevas y hay que nombrarlas; por ejemplo, a mi modo de ver, resetear una computadora —palabra por la que me pregunta un lector—, es decir, «reiniciar sus operaciones», es un término útil. Es una asimilación del préstamo inglés reset al que se ha añadido un sufijo castellano de derivación, por lo que se ha creado un término híbrido. En el Diccionario de neologismos aparece reset, «botón destinado a reiniciar el ordenador».

La atarraya o tarraya, del árabe, «arrojar», es palabra que se usa en Cuba, Nicaragua, Puerto Rico, Venezuela, y en algunos lugares de España como Andalucía y Badajoz. El Diccionario básico escolar, del Instituto de Lingüística Aplicada de Santiago de Cuba, la define como «red redonda provista de plomos, que se utiliza para pescar en los ríos». El DRAE la define también como esparavel, «red redonda para pescar, que se arroja a fuerza de brazo en los ríos y parajes de poco fondo». Atarraya aparece en el diccionario académico desde 1726 y tarraya desde 1925.

Maestro procede del latín magíster, que significa «el que enseña», «jefe, director». Resulta curioso, que utilizamos el término maestro para referirnos al que ejerce su labor en la escuela primaria y profesor, para el que labora en los niveles superiores y, sin embargo, cuando una persona realiza estudios superiores de especialización en una maestría, se convierte en máster, cuyo plural es másteres y la abreviatura M. Sc., que equivale a «maestro en ciencias», porque, en latín ciencia, se escribe scientia, con sc.

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