En cuanto a solsticio (del latín solstitĭum) es la «época en que el Sol se halla en uno de los dos trópicos, lo cual sucede del 21 al 22 de junio —solsticio de verano— para el de Cáncer, y del 21 al 22 de diciembre —solsticio de invierno— para el de Capricornio».
El adjetivo suave, del latín suāvis, tien varias acepciones: 'liso y blando al tacto', 'blando, dulce, grato a los sentidos', 'tranquilo, quieto, manso', 'lento, moderado', 'dócil, manejable o apacible'. Tiene abundantes antónimos: basto, fuerte, áspero, duro, abrupto, acre, rugoso, desigual / brusco, rápido, desabrido, destemplado, adusto, malhumorado, frío, rígido, agrio, irritable, desapacible, violento. La creación de insuave, término que apareció en una nota de prensa, es absolutamente innecesaria. Por cierto, en México, suave se emplea como 'magnífico, excelente', lo que se acerca al uso que, entre nosotros, hoy le dan los más jóvenes.
Como sustantivo, placer significa 'goce, disfrute espiritual', 'satisfacción, sensación agradable producida por la realización o suscepción de algo que gusta o complace'; 'diversión, entretenimiento'. Como cubanismo es también sustantivo: 'campo yermo, o terreno plano y descubierto, en el interior o en las inmediaciones de una ciudad'. Sin embargo, también es verbo y, como tal, se deriva del latín placēre, y quiere decir 'agradar o dar gusto'. Se conjuga como agradecer.
Aunque la toponimia cubana está llena de nombres aborígenes como Ariguanabo, Cuyaguateje, Maniabón… y tantos otros, constituye un disparate afirmar —como lamentablemente escuché— que toponimia es palabra aborigen. Es un término formado por elementos compositivos de origen griego: topos, ''lugar', y nomen, nomina, 'lista de nombres' y este de onyma, 'nombre'. Significa 'estudio del origen y significación de los nombres propios de lugar' y 'conjunto de los nombres propios de lugar de un país o región' o topónimos.



