Noticias del español

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| María Luisa García Moreno
Periódico Granma, Cuba
Del 2 al 15 de marzo del 2009

EL ESPAÑOL NUESTRO: AMBIDEXTRO O AMBIDIESTRO

La vigésimo tercera edición del DRAE, de la cual aparece ya un banco de palabras en sitios especializados, puntualiza con respecto a los términos ambidextro, -a o ambidiestro, -a, del latín ambidexter, que se refieren a aquel «que usa con la misma habilidad la mano izquierda y la derecha o el pie izquierdo y el derecho».


Al referirse a absentismo, del inglés absenteeism, y este del latín absens, -entis, «ausente», se precisan sus acepciones como: «abstención deliberada de acudir al lugar donde se cumple una obligación» y «abandono habitual del desempeño de funciones y deberes propios de un cargo». Estas precisiones son válidas para ausentismo, que, aunque no aparece en el DRAE, es el término propio del español americano.

Agua, alma, águila y otros sustantivos similares son femeninos; pero llevan la forma el —variante formal del artículo femenino— para evitar la repetición de sonido: el águila, el aula o el hacha. Este fenómeno solo se da cuando el artículo precede inmediatamente al sustantivo, y no cuando entre ambos se interpone otro elemento: el agua fría, la mejor agua; el hacha del leñador, la afilada hacha. Entre las excepciones a esta norma se hallan: 1) delante de los nombres de las letras a, hache y alfa; 2) cuando acompaña a topónimos femeninos que comienzan por /a/ tónica el uso es fluctuante el África, la América Latina.

Se refiere un lector a las dudas de sus hijos acerca de la manera en que se ven en la televisión las letras de los créditos de los programas tanto infantiles como de adultos y ejemplifica que puede aparecer todo en minúsculas, alternarse indiscriminadamente mayúsculas o minúsculas o invertirse con respecto al uso normado por las reglas. Por supuesto, nada sustenta ortográficamente las libertades que se toman algunos diseñadores no solo de los programas televisivos, también de libros y revistas. Quizás la preocupación de este lector y sus hijos les haga reflexionar acerca de la importancia de los «modelos» que ofrecen.

Originalmente vara en tierra, «techumbre en forma de ángulo, sin horcones ni paredes, con las dos aguas o aleros descansando en el suelo, y sin más respiradero que la puerta». Samuel Feijóo en Juan Quinquín… empleó vara-en-tierra y varaentierra aparece en Abrir y cerrar los ojos de Onelio Jorge Cardoso, Aventuras de Gaspar Pérez de Muela Quieta de Gustavo Eguren, La noche de Excilia Saldaña y El libro del mambí de Juan Padrón, entre otros. Según Rafael Seco —Manual de Gramática Española—, «la grafía separada, el guion intermedio y la fusión en un vocablo único son expresión de tres fases sucesivas por las que atraviesa la pareja de palabras que se transforma en palabra única». Argelio Santiesteban, en El habla popular cubana de hoy, registra: varaentierra o varentierra.

El acrónimo internet surge de International Net —red internacional— y, aunque con frecuencia lo vemos con inicial mayúscula, puede escribirse con minúscula. Aún no aparece en el DRAE, donde sí encontramos web —con minúscula—, del inglés web, «red, malla», «red informática». Además se define página web como «documento situado en una red informática, al que se accede mediante enlaces de hipertexto» e hipertexto como el «texto que contiene elementos a partir de los cuales se puede acceder a otra información». Por ahora, ni sitio web ni portal web, «entrada a una web», han hallado aún su espacio y menos homepage, anglicismo innecesario, que se traduce como «página de inicio». Como ya dije en otra ocasión wiki procede del hawaiano wiki wiki —así, doble—, «rápido» y se emplea en sitios donde se facilitan las consultas.

La palabra atalaya, procedente del árabe, es torre hecha en lugar alto para vigilar desde ella y dar aviso de lo que se descubre o altura desde donde se aprecia mucho espacio e, incluso, «estado o posición desde la que se aprecia bien una verdad». También, aunque es acepción en desuso, designa a la persona que desde allí vigila y avisa. Un hermoso y poco conocido poema titulado Atalaya, de Oscar Silva; dice: «Hoy, nuestra palma orgullosa/ vigila desde su cumbre/ la pérfida mansedumbre/ del águila cautelosa./ Mañana, si poderosa/ volara al fin la acechanza/ sobre Cuba, en lontanaza/ la viéramos, ¡infelices!/ alzarse de sus raíces/ para clavarle su lanza». Esta décima es de 1928.

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