Noticias del español

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| María Luisa García Moreno
Gramma, Cuba
7 al 12 de julio

EL ESPAÑOL NUESTRO

El nombre de la ciudad capital cubana es La Habana, como bien me apunta una lectora que vio la incorrección; también la provincia en que ella se halla enclavada es Ciudad de La Habana, así, con mayúscula.


Algunos nombres geográficos incorporan el artículo al nombre; otros ejemplos son Las Tunas, La Habana Vieja.

Es incorrecto escribir el artículo con mayúscula en apodos y títulos: el Mayor, el Guille. Es así porque en el diálogo, que es donde estas expresiones cumplen su función apelativa o coloquial, el artículo desaparece: no es parte del nombre: Guille, ven acá.

También son símbolos los que representan los elementos químicos relacionados en la tabla periódica —por ejemplo, oxígeno (O) e hidrógeno (H)— y los de los puntos cardinales: Norte (N), sureste (SE). Una vez más reitero que se diferencian de las abreviaturas en que no llevan punto final. Con respecto a los puntos cardinales, se escriben con mayúscula solo cuando se alude al propio punto y no a la dirección, o cuando denomina un sitio geográfico: países del Sur, Polo Norte, hacia el este.

La palabra año tiene una parentela curiosa, pues entre sus derivados se encuentran además de anual, anualidad, anuario —que se parecen mucho—; bienal, bienio, trienio, quinquenio, decenio, milenio y otras similares, que aunque no se parecen tanto, nos resultan muy cotidianas; otras en las que la relación es menos evidente, como anal (es), en desuso, 'relación de sucesos por años', 'narración de acontecimientos pasados'; aniversario, etimológicamente 'que vuelve cada año'; añejo y añoso, 'que tiene muchos años'; antaño, 'un año antes' y hogaño, de la expresión latina hoc anno, 'en este año'; perenne, formada con el prefijo per-, que además de su uso cotidiano como 'continuo, incesante' en Botánica significa 'que vive más de dos años'.

Es correcto emplear indistintamente mientras o mientras que cuando expresan una acción que ocurre al mismo tiempo, por ejemplo: Haz esta parte del trabajo, mientras (mientras que) yo me documento sobre la otra.

Sin embargo, cuando el valor que se quiere expresar es adversativo, es decir, algo contrario a lo previamente expuesto, debe escribirse mientras que… y nunca mientras; por ejemplo: Soy maestra, mientras que ella es médica. Un recurso para evitar caer en errores es sustituir mientras que… por términos adversativos similares, como sin embargo, no obstante, en cambio

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