Noticias del español

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| Ana M. Vigara Tauste
www.ucm.es, España
Miércoles, 16 de julio del 2008

EL CAJETÍN DE LA LENGUA: MIEMBRA

¿Cuáles son las reglas de utilización de los géneros?, se preguntaba Rollingstone (pseudónimo bajo el cual no hay modo de saber si se trata de una mujer o un varón) en el foro de «comentarios» del diario digital El País (14 junio 2008), opinando sobre el reportaje del día, titulado (y subtitulado)


El lenguaje es sexista. ¿Hay que forzar el cambio?

El idioma es reflejo de una sociedad machista – Pero el feminismo de la ministra Aído choca con la gramática – ¿Hay que respetarla o imponer su transformación?

y firmado por «Tereixa Constenla». Y añadía las siguientes reflexiones:

¿No ocurre que hay unas reglas y muchas salvedades a ellas: las irregularidades? Si se puede decir asociada o afiliada o socia, no sé por qué no se puede usar miembra. Será una cuestión de costumbres, de uso; pero nunca de incultura. [1]

Este de Rollingstone era, cuando lo vi, el comentario número 383 de 413, y había sido enviado al foro a las 15:53:24 horas. Lo lógico es que antes de la medianoche todavía se sumaran a los 413 de ese momento unos cuantos mensajes más, porque, efectivamente, sobre la lengua, como sobre tantas otras cosas (lo bonito/feo, por ejemplo), todos tenemos algo que decir, todos podemos tener opinión y todos podemos expresarla…

Me he tomado la molestia de leer los 50 primeros mensajes y los 70 últimos (de esos 413), y puedo asegurar que hay comentarios para todos los gustos. Si he seleccionado este de Rollingstone para articular esta breve nota es solo porque me parece que guarda, en su brevedad, estrecha relación con el contenido del reportaje, que afirma ya en su titular que el lenguaje es sexista y (en el subtitular) que el idioma es reflejo de una sociedad machista.[2] Y es que, en lo que atañe al lenguaje, y particularmente a la feminización de términos en nuestra lengua, no tenemos más remedio que admitir que vivimos en un mundo de contradicciones…

1. ¿Por qué no miembra…? ¿Por qué no?

Si el lenguaje es sexista, el idioma machista y la ministra Aído feminista, ¿qué es lo que choca con la gramática? ¿El feminismo de la ministra? ¿Choca realmente con la gramática el término que la ministra utilizó, miembra (con -a), creado sobre el masculino miembro (acabado en -o)? ¿No tiene toda la razón Rollingstone cuando deduce que será más bien una cuestión de costumbres, de uso, que de gramática o de incultura?

Y en términos de uso lo describe precisamente el Diccionario panhispánico de dudas:

miembro. 1. ‘Individuo que forma parte de un colectivo’. Normalmente se usa como epiceno masculino (—> género2, 1b ), con independencia del sexo del referente: «La esposa de Molins […] es un miembro estratégico del equipo» (Mundo [Esp.] 20.2.96). Pero hoy se está extendiendo su empleo como sustantivo común en cuanto al género (el/la miembro; —> género2 , 1a ), uso que se admite como válido cuando se desee hacer explícito el sexo del referente: «EH coloca en sus listas a una miembro de Haika encarcelada por Garzón» (Abc@ [Esp.] 2.4.01).

Y obsérvese la justificación que se da en el DPD, no tanto en el ámbito de la gramática (y la preceptiva) como de la pragmática comunicativa (y la norma): «sustantivo común en cuanto al género (el/la miembro), uso que se admite como válido cuando se desee hacer explícito el sexo del referente».[3]

Para leer el artículo completo, véase el enlace

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