Noticias del español

| | |

| Zuheilly Afanador Ferrer
Panorama Digital (Maracaibo, Venezuela)
Viernes, 23 de marzo del 2007

EL ARCAÍSMO Y NEOLOGISMO DE LA LENGUA

Los lingüistas aseguran que el desuso de las palabras es producto de la pérdida del hábito de la lectura, entre otros factores. La tecnología ha provocado revuelo en la literatura. La Real Academia Española incluye términos en inglés.


Uno de los grandes «problemas» que presentan los lingüistas a nivel mundial son la inclusión de nuevos términos a la lengua española.

Día a día, los jóvenes experimentan con las palabras, desde una simple abreviación en un teléfono celular, hasta cruzando términos científicos y tecnológicos a su argot popular.

En el marco del IV Congreso Internacional de la Lengua Española (Cile) que se desarrollará en los próximos días en Cartagena, los especialistas explican que cambios significativos se desarrollan en el español.

Carlos Ildemar Pérez, director de la escuela de letras de la Universidad del Zulia (LUZ), detalló que los neologismos son los términos nuevos que se incluyen en el idioma, producto generalmente aportado por la cibertecnología o internet.

Por lo tanto, las palabras en desuso son arcaísmos, a consecuencia, según él, de que los hablantes jóvenes van sustituyendo palabras.

«Hace unos 15 o 16 años decíamos requetebién, para referirnos a algo que nos gustaba mucho, ahora decimos súper bien. Fíjate cómo un simple prefijo puede ser modificado», recalcó el lingüista.

Aunque las palabras arcaicas no sean de uso cotidiano, Pérez considera que, aunque en el habla están en desuso, en la escritura se preservan.

«No debe haber enfrentamientos entre las palabras en desuso y las nuevas. Ahora eso es algo cotidiano», recordó.

Diccionario abultado

La Real Academia Española ha incorporado últimamente 2.500 palabras y expresiones, en total son más de 12.000 modificaciones las que ha experimentado la XXII edición del diccionario de la Lengua Española desde que se publicó en octubre del 2001.

Abrefácil, farde, salvapantalla, desminar, acoso moral, correo electrónico, terapia ocupacional y estar «al loro» (expresión propia de España que significa estar atento), son algunas de las palabras incluidas en el diccionario recientemente.

«Nadie lo sabe todo, y eso está claro. Pero el reconocimiento del valor de ese tesoro, que es la lengua, es esencial para quien dice apreciar el conocimiento y trabajar por, para, con, desde y hacia él, y la humildad para verificar ciertos términos antes de usarlos o para mejorar nuestros haberes y hablares es imprescindible en esa acción de generar formas de comportamiento», precisó Lourdes Sifontes, decana de estudios generales en la universidad

Especialistas en lingüísticas como Sylvia Fernández Franco sostienen que todas las lenguas son organismos vivos, «dependen de sus hablantes para evolucionar, son los hablantes de una lengua quienes determinan, en el habla, que algunas palabras entren en desuso».

Con respecto a la influencia del inglés en el idioma español, la profesora señaló que ello «ha permitido aumentar la producción de neologismos. Son muy productivos los préstamos del inglés en el lenguaje de la tecnología, mercadotecnia, la medicina y las ciencias gerenciales».

Tito Balza Santaella, reconocido especialista en el área que se ha caracterizado por la «defensa total» del español, confesó su preocupación de palabras en inglés escritas correctamente en los diccionarios de habla hispana.

«La Academia está tomando la mala costumbre de aceptar palabras extranjeras con la grafía extranjera. Por ejemplo, han aceptado best seller (super ventas), sándwinch, amateur, stop, souvenirs y chips, entre otras palabras. Este hecho no deja de ser preocupante, pues estas palabras difícilmente se adaptan al espíritu de la lengua».

Un «vestido» español pudiera solventar estos inconvenientes que no sólo molestan a los lingüistas, sino que afectan directamente a todos los que defienden su idioma: el español.

¡Hola!

¿Has buscado tu consulta?

Si no la encuentras, rellena nuestro formulario: